jueves 29 de octubre de 2009

La metástasis de la crisis capitalista mundial

La metástasis de la crisis capitalista mundial

La prensa financiera viene anunciando desde hace un tiempo “el fin de la crisis”. Las cifras que se anunciarán esta semana sobre el Producto Bruto de Estados Unidos deberán reconfortarla: un aumento de más del 3% en el trimestre de junio a septiembre. Mayor algarabía deberá producirle la noticia de que el alza viene acompañada de una disminución de los inventarios.
Este dato, que en principio es un síntoma de desconfianza en la sustentabilidad de la reactivación, significa que no fue necesario un aumento de la demanda de stocks. Sea como fuere, una golondrina no hace verano: una salida de la crisis requiere más de un trimestre de recuperación y un retorno a los niveles de actividad anteriores de la crisis. Para eso hay por delante un camino largo y por sobre todo incierto.
Todos los analistas coinciden en que el incremento de los últimos tres meses no es el resultado de un incremento de la demanda de consumo ni de inversión (“La medición núcleo –el gasto en bienes de capital no aplicados a la defensa ni a aviones– declinó entre julio y agosto, y está un 20% abajo respecto al año pasado” (FT, 25/10). La ‘recuperación’ es el producto del aumento enorme de los gastos del Estado y de las exenciones impositivas otorgadas al consumo por un período limitado, o de las facilidades concedidas, igualmente circunscriptas en el tiempo, para refinanciar deudas hipotecarias. Cuando hace dos meses venció la facilidad para canjear autos usados por nuevos, las ventas de la industria automotriz cayeron en picada.
Lo mismo podría volver a ocurrir. La dependencia de los gastos del Estado le ha hecho decir a un analista que se trata de una recuperación “con muletas”. Entre ellas, la más destacada es la tasa de interés: es de cero cuando se trata de adelantos a los bancos por parte de la Reserva Federal y del 2% en los préstamos a corto plazo. Para hablar de una salida efectiva de la recesión será necesario que la producción aumente en un mercado monetario y crediticio normalizado. Los gastos y subsidios del Estado han llevado el déficit fiscal norteamericano a cerca de dos billones de dólares y la deuda pública a catorce billones (equivalente al ciento por ciento del PBI). Por su lado, el balance de la Reserva Federal (emisión monetaria) subió de 0,3 billones a 2,1 billones desde el inicio de la bancarrota.
Un ciclo económico es un movimiento general que no se limita a los indicadores de la producción. Dos elementos fundamentales, el crédito y el empleo, continúan en amplia tendencia recesiva. A pesar de que la mayoría de los Estados ha incrementado sus balances monetarios, el crédito cae en todos ellos. Una analista norteamericana ha calculado esa caída en dos billones de dólares para Estados Unidos, en tanto que esa caída fue, en Gran Bretaña, muy superior aún en términos relativos... Gran Bretaña, precisamente, se apartó de la ‘recuperación’ que abarca a varios países, con una nueva caída del PBI; también en agosto se produjo una recaída en el volumen del comercio internacional. La mayor parte de la emisión monetaria está guardada en los bancos o ha sido desviada hacia la Bolsa, sea porque los bancos no quieren prestar o porque la industria no desea endeudarse. Como las reservas de los bancos son remuneradas por la Reserva Federal, la emisión les ofrece un beneficio directo y a la banca central una pérdida. En lugar de ‘recuperación’, algunos analistas se refieren, con mayor propiedad, a una “contención” del derrumbe. Después de todo, el otro dato fundamental, el empleo, sigue cayendo, mientras los desalojos de viviendas aumentan y la crisis hipotecaria se ha extendido a la propiedad comercial. En definitiva, la crisis capitalista se encuentra en pleno desarrollo. La recuperación de beneficios que ha anunciado un conjunto de corporaciones obedece fundamentalmente a una reducción de costos, especialmente laborales, de ningún modo a un incremento de ventas e ingresos. Esto significa también que se está produciendo una concentración de la producción. Aunque tanto el aumento de la tasa de ganancia como la concentración son premisas para una recuperación económica, por sí solas afectan todavía más negativamente al consumo y a la inversión.
Ninguna crisis capitalista puede desenvolverse en línea recta, pues es antes que nada un fenómeno regido por todas las contradicciones propias de la acumulación capitalista. Por eso, los datos del último trimestre no pueden ser considerados siquiera como un piso. De otro lado, la crisis presente se caracteriza, por sobre todo, por una bancarrota financiera generalizada. Pues bien, los balances de los bancos siguen sin sanearse y, por sobre todo, el derrumbe en el valor de sus activos (inversiones financieras y préstamos) no ha sido realizado en el mercado; las pérdidas que se han reconocido se limitan a un asiento contable. Por eso se sigue hablando de un sistema financiero ‘zombie’ –que sigue en pie pero no funciona. Los activos desvalorizados siguen contabilizados a los precios de adquisición original, no a los del mercado. Sin embargo, los bancos siguen pagando dividendos con la plata que recogen del Estado.
Los planes para que el Estado comprara los llamados ‘activos tóxicos’ y les fijara un precio de mercado han fracasado sin atenuantes; los banqueros no han querido rematar sus tenencias.
Para remediar a esta situación, los Estados les han provisto fondos para aumentar sus capitales o garantías para que emitan nuevas acciones y deudas. Esta política supone que una ‘recuperación’ podría revalorizar las tenencias de los bancos y reanudar, en forma indolora, sin la quiebra de bancos grandes, el proceso financiero que condujo a la bancarrota (aunque ya han quebrado más cien bancos en Estados Unidos, además de Bear and Sterns y Lehman Brothers, más otro numeroso grupo de bancos europeos y en el sudeste de Asia). Pero esto ha producido un nuevo ciclo especulativo en medio de la bancarrota (por ejemplo en las Bolsas), con el Estado bancando la especulación con emisiones de dinero y endeudamiento público. Para morigerar este proceso inevitable se habla de introducir nuevas regulaciones, pero ha sido la industria la que más se ha opuesto a ellas. Una parte no menor, como Boeing o Caterpillar, ha advertido que mayores regulaciones a las operaciones financieras perjudicarían sus negocios, que necesitan protegerse de los vaivenes de largo plazo. Es que, en definitiva, la desregulación financiera no es, en sí misma, una causal de la crisis, sino un derivado de la quiebra de los patrones monetarios internacionales, con su secuela de devaluaciones de las monedas y volatilidad de las tasas de interés y de los precios. Si los Estados y sus bancos centrales le sacaran a los bancos la alfombra de sus pies, se desplomarían como el Perito Moreno en verano o como las torres gemelas. Pero, precisamente, la crisis fiscal y su impacto sobre las divisas de los países más importantes deberán llevar a un desfallecimiento en la capacidad de salvataje del Estado y a la creación de una nueva crisis financiera en el marco de la bancarrota actual.
Como se puede apreciar, el desarrollo de la crisis y la intervención rescatista del Estado no es más que una metástasis progresiva que se desplaza por todo el cuerpo de la sociedad capitalista en la forma de una espiral, o sea desarrollando todas las contradicciones potenciales de la crisis.
China
Ya desde antes de la crisis asiática de 1997/98, China ha jugado un rol fundamental en la crisis capitalista. En realidad, históricamente hablando, la presente crisis está relacionada con el período abierto con la restauración capitalista en Rusia y en China. Las tendencias propias del capital financiero no se hubieran desarrollado como lo hicieron sin el reaseguro político de la ‘derrota del comunismo’ y sin la perspectiva económica de esos mercados gigantescos. Los que gastan sus pestañas escudriñando la evolución de la tasa de beneficio en Estados Unidos para descifrar la clave de esta crisis, debieran partir del mercado mundial y de las alteraciones históricas que ha sufrido. La restauración capitalista ha abierto perspectivas de explotación y ganancias en gran escala, mediante el remate generalizado de la propiedad estatal y la confiscación del patrimonio colectivo de obreros y campesinos. El propio Alan Greenspan explicó el boom de las Bolsas en la década 1987-97 por la disolución de la URSS (ver biografía de Bob Woodward). Pero por la misma razón ha acentuado la lucha capitalista por la supremacía económica entre los monopolios capitalistas.
China ha enfrentado la crisis con un ‘plan estímulo’ gigantesco: 600 mil millones de dólares, una suma similar a la de Estados Unidos, pero que equivale a casi el 20% del PBI chino (un 4.5% del PBI norteamericano). Además ha abierto la canilla de la emisión y del crédito, que ha crecido un 30% anual. Como ocurre en Estados Unidos, la mayor parte del subsidio financiero ha ido a la especulación inmobiliaria y bursátil, y la destinada a la industria o a la infraestructura ha aumentado la sobrecapacidad de producción prevaleciente. China también enfrenta las peripecias de un estallido financiero, solamente atenuado por su peso relativo menor en la economía.
La cuestión central, sin embargo, es que esta política acentúa el desequilibrio que ha llevado a la presente crisis, pues pretende mantener la maquinaria exportadora a todo precio, con la contrapartida de una acumulación impresionante de reservas monetarias. Pero ahora Estados Unidos no puede absorber la exportación china ni garantizar la intangibilidad de las reservas. Por eso existe una presión mundial para que China reequilibre el negocio mediante la revalorización de su moneda y el aumento de las importaciones. China, en cambio, ha pegado su divisa al dólar. Pero tampoco tiene alternativa, porque una revalorización llevaría a la quiebra a los exportadores, que en su mayoría ensamblan material importado, y haría crecer la deuda interna medida en dólares, con la consiguiente posibilidad de una cadena de incumplimientos. A pesar de que Japón y China han firmado acuerdos de apoyo recíproco frente a la crisis, el comercio ha sido duramente golpeado como consecuencia de la devaluación de China y de la revalorización de la moneda japonesa. En una palabra, para reequilibrar a la economía mundial y ofrecer una salida a la crisis norteamericana, China debería abrir su mercado interno a la producción extranjera, y en primer lugar su sistema financiero. China intenta avanzar por este camino, en especial mediante la aceleración de los procedimientos capitalistas en el campo, donde se está creando un mercado de tierras. Pero por esta misma razón, China necesita contar con un activo desarrollo industrial que capture la fuerza de trabajo que libera el campo. En definitiva, la bancarrota mundial confronta a China con todas las contradicciones desatadas por la restauración capitalista. La metástasis de la crisis amenaza con llevar a la restauración china a una crisis revolucionaria (o contrarrevolucionaria).
Europa
La devaluación conjunta de Estados Unidos y de China deja como el pato de la boda a Europa y a Japón, cuyas maquinarias exportadoras empiezan a crujir como consecuencia de la revalorización del euro y del yen. Japón ya ha tenido su crisis política con el hundimiento del partido democrático liberal y un giro de orientación. En Europa, la cosa es más grave debido al desarrollo desigual de sus integrantes. Es así que el impacto de la crisis en España e Italia es enorme; la famosa solidez de los bancos españoles ha demostrado ser un mito fabricado por una campaña de información mentirosa. Su sistema bancario se encuentra descapitalizado y con un elevado padrón de incobrables. La situación en Europa oriental y el Báltico es mucho peor: Letonia, Rumania y Ucrania se encuentran al borde del abismo; los analistas más reputados insisten en que los planes del FMI en la región no resisten la crisis política y la desesperación popular que han creado, y que sería inminente la devaluación de diferentes monedas, con un fuerte impacto sobre el euro.
El país que se encuentra relativamente peor es, sin embargo, Gran Bretaña, y esto por una razón muy simple: su principal industria es la ‘industria’ financiera. Su economía se ha contraído por un sexto trimestre consecutivo. “No se puede subestimar la gravedad de la crisis en Gran Bretaña –escribe el principal analista del Daily Telegraph. Estamos peor que en 1992 ó 1931”, con referencia a la fecha en que la economía británica tocó fondo en la Gran Depresión. “La caída de la libra puede desbocarse tan mal esta vez que acabe gatillando una corrida contra los títulos públicos. Pero hay riesgos hagamos lo que hagamos. Mi impresión –prosigue el columnista– es que el Banco de Inglaterra salvó al país de la depresión imprimiendo moneda sin medida e invitando a los mercados a vender la libra”. Aconseja, dado el nivel alcanzado por el deterioro monetario, dejar caer la libra todo lo que sea necesario, porque una contención de la caída llevaría a una enorme depresión. Para un ex director de la supervisión financiera inglesa, “los próximos seis meses van a ser muy delicados para el Reino Unido. Es claro que algo dramático tiene que ocurrir para controlar el gasto: ¿pero es la economía lo suficientemente robusta para sobrevivir a un apriete fiscal?”
En el contexto de la economía mundial, la descalificación de la libra pone en apuros al dólar, de un lado, y al euro, del otro. Gran Bretaña deberá decidir si se acopla a uno u otro, lo que pone fin a su soberanía monetaria, artificialmente mantenida por la especulación financiera internacional. Cualquiera sea el rumbo que adopte, llevará a la crisis mundial a una nueva etapa, sea dislocando a la Unión Europea, sea ayudando al hundimiento del dólar. La situación de Gran Bretaña es una descripción perfecta de la metástasis de la bancarrota capitalista.
“Quién ha visto un dólar”
En esta dialéctica de la crisis mundial, una recuperación norteamericana deberá operar como un factor de presión sobre Europa, Japón y, en especial, China. La devaluación del dólar es un arma del capital norteamericano para reafirmar su supremacía mundial haciendo uso de la crisis. Todas las maniobras o propuestas para desplazar la supremacía monetaria del dólar son funcionales a la política devaluatoria de Estados Unidos. Mediante la devaluación, Estados Unidos licua su deuda con el exterior. Al mismo tiempo, cuando sus acreedores insinúan un cambio en sus tenencias de reservas, le basta impulsar una suba de la tasa de interés para provocar un reflujo de capitales a su territorio y poner en jaque a las monedas rivales. La crisis mundial ha fortalecido la capacidad del capital norteamericano frente a sus rivales, aún más afectados por esta crisis y con menores recursos para hacerle frente.
En las últimas semanas, la reducida tasa de interés en Estados Unidos ha impulsado un repetido casino internacional, que consiste en sacar prestado en dólares para especular en países con rendimientos superiores. Es así que se ha producido una ola de revalorizaciones de las monedas de los países emergentes. Brasil, por ejemplo, ha recibido cinco veces más dinero en la Bolsa que en inversiones directas; en Argentina, la suba de la deuda pública ha sido escandalosa. Esto significa que estos países han quedado sometidos a los vaivenes del dólar, pues una revalorización de éste provocaría un retorno de capitales a Estados Unidos. La crisis mundial no ha atenuado las tendencias especulativas, como aseguran los partidarios de la intervención del Estado en los rescates, sino que la ha acentuado.
La cuestión fundamental de la crisis es, sin embargo, el destino de la restauración capitalista en China y Rusia (General Motors ya produce más autos en China que en Estados Unidos). La crisis presiona por el desmantelamiento de las estructuras estatales en estos países, para convertir a la restauración en curso en una colonización capitalista de escala superior. Japón y Europa van a recibir todos los golpes derivados de esta confrontación. El equilibrio interno de Estados Unidos solamente puede ser restablecido a costa de sus rivales y, en especial, de los nuevos mercados, gigantescos, abiertos por la restauración. En cualquier caso, Estados Unidos se convertirá con el tiempo en un centro de tormentas políticas: porque una cruzada de colonización de aquellos territorios irá acompañada por un reforzamiento del régimen de excepción y totalitarismo en Estado Unidos; y una crisis de esa cruzada deberá provocar la aparición de situaciones revolucionarias.
La comprensión de las leyes que sigue la bancarrota capitalista será una gran ayuda para la clase obrera, que ya se encuentra en lucha en diferentes países.
Jorge Altamira

lunes 26 de octubre de 2009

DE PRONTA IMPRESION

jueves 1 de octubre de 2009

BOLIVIA: TRES AÑOS DE GOBIERNO “POPULISTA INDÍGENA”


BOLIVIA: TRES AÑOS DE GOBIERNO “POPULISTA INDÍGENA”


Manuel Guevara

Tras el referéndum del 25 de enero del presente año que aprobó con el 61,08 % de los votos la nueva Constitución Política del Estado, el discurso de los dirigentes del MAS enfatizaba el inicio de la “nueva Bolivia”, pocos días después el escándalo de la corrupción de YPFB se encargaba de colocar un manto de dudas al respecto. El “proceso de cambio”, como su nombre indica si bien implica un proceso, el mismo no termina de arrancar, pues, cambios sustanciales no se han producido en la medida que los sectores populares esperaban. Y es que la solución de los males que atingen a la sociedad boliviana (: desempleo, pobreza extrema, mala distribución del excedente generado en el país, ausencia de salud, educación, inseguridad ciudadana, etc.) pese a los esfuerzos limitados del gobierno, están lejos de hallar una solución con la aplicación de algunas pequeñas reformas como plantea el gobierno “populista” del MAS, pues, requiere cambios estructurales.
En el transcurso de estos tres años de gobierno del MAS, dos “visiones de país” - como comúnmente dicen los “analistas políticos” - se han enfrentando en distintas instancias de decisión del Estado y la sociedad boliviana; desde el Ejecutivo (incluido las Prefecturas), pasando por el Parlamento y la Asamblea Constituyente hasta llegar a las calles; estas dos visiones de país buscan, sin duda alguna, la hegemonía en el manejo del aparato estatal.
Sin embargo, la explicación de los sucesos que han conmovido al país estos tres años de gobierno de Evo Morales, rebasan lo meramente cívico o una supuesta pugna regional o étnico cultural; se trata de manifestaciones cuyo trasfondo sólo se pueden explicar a partir de la defensa de intereses económicos: de terratenientes y burgueses coaligados a intereses transnacionales, por un lado y las clases populares ligadas a la pequeña propiedad que quieren una mayor participación en el destino del excedente generado en la sociedad, por el otro. Se trata, en el fondo, de una “confrontación” entre contendientes conservadores, porque de ninguna manera esta en cuestionamiento un aspecto cardinal que hace al quehacer político, jurídico y a toda la superestructura imperante en la sociedad, como es la propiedad privada sobre los medios de producción, base del régimen social imperante.

EL PROYECTO DE ESTADO DEL MAS

El MAS básicamente constituye la expresión política de los intereses de algunos sectores populares que combatieron las políticas neoliberales en el pasado reciente, se trata de los intereses de la pequeña propiedad urbana y rural: campesinos cocaleros, colonizadores, artesanos, pequeños comerciantes, microempresarios además de pueblos indígenas del Oriente y Occidente del país; la clase obrera fabril y minera organizada en sindicatos y organizaciones políticas está al margen de este proyecto.
¬¬En lo fundamental el proyecto del MAS es reformista, tiene como objetivo lograr algunas reformas del Estado boliviano a partir de la aprobación de la Nueva Constitución del Estado, instancia a partir de la cual pretende una mayor inclusión indígena en la ciudadanía y en el aparato productivo; impulsar la democracia “participativa” (exigencia que conlleva una mayor participación en la vida política parlamentaria y en otras instancias de decisión del Estado), superar la crisis estatal vía autonomías indígenas, aceptando el desafío de la oligarquía feudal burguesa del Oriente que plantea las autonomías departamentales, superar la colonización interna imperante bajo el Estado boliviano, que se manifiesta en racismo étnico y cultural y exclusión, mediante la inclusión indígena en el aparato estatal (en el Ejecutivo, el Parlamento y las Fuerzas Armadas) es decir, en el Estado-nación boliviano.
En el fondo, el proyecto del MAS, no supera un proyecto demo-liberal, no sólo porque no busca transformaciones estructurales del Estado Boliviano11 Basta recordar que el régimen parlamentario boliviano en los últimos años ha devenido en un organismo anquilosado al servicio de los intereses antinacionales y anti-populares; un organismo inútil cuyas decisiones, en el fondo, emergen del Poder Ejecutivo o de las corporaciones empresariales. , sino porque respeta los principios liberales, en este marco impulsa el “capitalismo andino” cuyo eje es la propiedad privada (tanto nacional como transnacional) sobre los medios de producción; proporciona seguridad jurídica a las inversiones transnacionales y mantiene incólumes principios básicos el modelo neoliberal en la economía.

UNA BREVE MIRADA A LA POLÍTICA ECONÓMICA DEL MAS

La política económica del Gobierno de Evo Morales basa su accionar en una mayor participación del Estado en la vida económica del país. Sin embargo, el gobierno hasta el momento ha desarrollado políticas económicas que mantienen al país en el clásico modelo del Estado rentista que todavía no se asemeja a las políticas del capitalismo de Estado que impulso – por ejemplo - en los años 80 la UDP (Unidad Democrática y Popular) que es lo más cercano a este gobierno. Mientras el gobierno de la UDP reforzó la idea del Estado productor, basta mencionar las corporaciones de desarrollo que producían leche y derivados o fábricas de vidrio, fósforos, etc. El MAS desarrolla una política económica cercana a una economía social de mercado y se dedica a pagar “bonos”; su propuesta de pagar la renta dignidad a los ancianos, el bono Juancito Pinto y los créditos a los pequeños comerciantes se inscriben en este propósito. Es decir, este gobierno no ha puesto el énfasis en la necesidad de reactivar el aparato productivo, destrozado por las políticas neoliberales de los últimos 25 años. A pesar de ello los créditos a la pequeña empresa y su interés de apoyar a este sector suponen que éste podría ser el rumbo a mediano plazo. De todas maneras, estas medidas dejan bien en claro lo siguiente: el gobierno del MAS lejos de atentar contra la “propiedad privada” capitalista - como sostiene la prensa privada del Oriente y los políticos de la derecha burguesa -, más bien le hace un gran servicio al sistema al pretender ampliar sus bases y generar una burguesía con raíces “originarias”.
De otro lado, pese al buen momento que esta viviendo la macroeconomía del país, producto del incremento de las exportaciones de minerales y gas, el aumento de la alícuota por concepto de impuestos que pagan las transnacionales o el gradual repunte que se empieza a dar en los precios de los minerales en el mercado internacional, sin embargo, a pesar de todos estas medidas, el pueblo en sus sectores más deprimidos no ha mejorado su situación.

LA NUEVA CONSTITUCIÓN

La propuesta de constitución aprobada por la Asamblea Constituyente en Oruro redactada con un espíritu liberal - habría que decir con claridad -, reafirmada luego por la oposición de derecha parlamentaria en el Congreso en acuerdo con el MAS en octubre del 2008, pese a la modificación de más de 100 artículos del texto original; lejos de plantear beneficios sustanciales para los pueblos indígenas y los sectores populares sigue sin tocar los intereses de los poderosos de siempre. Hoy ya queda claro que esta constitución en esencia es demo liberal: La propiedad privada sobre los medios de producción, base de un régimen social liberal burgués no ha sido alterado; bajo el discurso de la interculturalidad se reafirma una mayor inclusión indígena en el Estado boliviano; bajo el discurso de la autonomía se reafirma el proceso de reestructuración del Estado boliviano, cuya crisis se trata de resolver mediante la implantación de las “autonomías” a nivel nacional. El peligro de esta decisión es indudable, las autonomías de ninguna manera garantizan una mejor distribución del excedente generado en el país, mucho menos garantizan una mayor unificación del país, por el contrario generan un proceso de división mayor. El regionalismo, el odio racial o étnico cultural, la división en clases sociales y sus conflictos no son males recientes, es una constante en este país, un país escindido por agudas contradicciones sociales producto de una irracional distribución del excedente generado en el país. Frente al problema del latifundio y la servidumbre, el MAS plantea en su propuesta limitar el tamaño del latifundio a 5.000 hectáreas. Medida que no tiene un carácter retroactivo sobre el pasado y sólo tiene vigencia a partir del 25 de enero del 2009 adelante, de esta manera el MAS cede una vez más y consolida los inmensos latifundios de los gamonales del Oriente.

EL PROYECTO DE LAS CORPORACIONES EMPRESARIALES DEL ORIENTE

El otro proyecto que aparecía con tendencias hegemónicas hasta hace unos meses atrás es el de las corporaciones empresariales del Oriente y los prefectos de la llamada “media luna”; este proyecto, hoy esta desahuciado tras la masacre de campesinos por las bandas fascistas en Pando y la derrota del golpe de calle que impulsaron durante el 2008 los Prefectos y cívicos de la llamada “media luna”.
Este proyecto a diferencia del proyecto del MAS, expresa la exacerbación al extremo de algunas de las peores cualidades del viejo Estado de la oligarquía minero-feudal que precedió al aparato estatal emergente en Abril de 1952, éste a pesar de todas las transformaciones democráticas que sufrió la sociedad, tras la revolución (entre las cuales se puede mencionar: el voto universal, la nacionalización de las minas y la reforma agraria liberal de 1953) mantuvo su carácter excluyente, opresivo y colonial (colonialismo interno que se revela hacia adentro en su siempre vigente racismo cultural y biológico) y su carácter de aparato represivo al servicio de los intereses empresariales e imperialistas; características que el proyecto autonomista de la agónica “media luna” exalta al extremo y nos retrotrae, vale decir, nos devuelve hacia algunas características propias de una forma estatal que la revolución nacionalista de 1952 precisamente creyó haber sepultado para siempre: el viejo Estado de la oligarquía minero feudal.
Decimos que este proyecto nos devuelve más atrás del Estado nacionalista de 1952, no sólo porque retoma las viejas exclusiones oligárquicas como la defensa a ultranza de la vieja propiedad terrateniente y la gran propiedad transnacional y desata violencia y odio racial contra los pueblos indígenas; un racismo enfermizo que históricamente incubo el inconsciente de las clases dominantes y algunas capas medias citadinas de este país y que ahora sale a relucir con fuerza inusitada; lejos de constituir un progreso hacia una sociedad más “democrática”, como dicen los apologistas de este engendro reaccionario, este proyecto constituye un retroceso hacia un Estado excluyente, corporativo y fascista.
El sustento social de este proyecto reaccionario lo constituyen algunas capas de la clase media citadina (universitarios, principalmente de universidades privadas y algunas públicas, docentes universitarios, burócratas de prefecturas y alcaldías); ideológica y políticamente es la expresión de los sectores más conservadores de la sociedad (los terratenientes, los ganaderos y la burguesía agro industrial del Oriente, una raquítica “burguesía” que siempre vivió de los favores del Estado, productora de algunos artículos de consumo básico como: aceite, arroz, soya, azúcar, carne) muy ligados a los monopolios del petróleo y gas.

LA SITUACIÓN ACTUAL

El MAS a pesar de todas sus limitaciones representa aún para algunos sectores populares e indígenas del país una esperanza de cambio, para las antiguas clases medias es indudable (: campesinos cocaleros, artesanos, comerciantes, etc.), para algunos sectores intelectuales de clase media es el “mal menor” frente a las angurrientas elites burguesas del Oriente del país, para otros sectores intelectuales y obreros (mineros principalmente) es un gobierno de reformas, que ha frenado el ascenso de masas y, por el contrario, sirve al sistema capitalista al impulsar el “capitalismo andino”.

EL TRABAJADOR Nº1
LA PAZ - BOLIVIA

miércoles 23 de septiembre de 2009

Ministro Calixto Chipana Legaliza la Terciarización del Trabajo

1.- El capitalismo, la forma de producción predominante en nuestra economía, impuso en el lapso de estos últimos decenios formas de mayor control del proceso productivo, un mayor control del capital sobre el trabajo, del patrón sobre sus obreros.
2.- Al lado de este proceso la empresa privada (y ahora incluso la que es estatal), ha impulsado la terciarización como una forma de disminuir sus costos. Estos proceso de terciarización consiste esencialmente en pasar a terceros (otras empresas, o microempresas incluso individuos) funciones que son propias de la empresa pero que no necesariamente están ligados a su actividad central, tales como: la limpieza, comedores, la vigilancia, el transporte, los servicios médicos y jurídicos, el procesamiento de datos, la distribución de productos, el mantenimiento, las comunicaciones etc. Este proceso en nuestro país ha venido junto a las imposiciones de los distintos gobiernos neoliberales y se profundiza en este periodo ‘posneoliberal’.
3.- La Terciarización no puede ser explicado por el proceso de aplicación de la nuevas formas de gerencia de calidad, “de especialización flexible”, esencialmente consisten en una estrategia de reducción de costos, que repercute en la perdida de conquistas sociales y laborales, para los trabajadores terciarizados y de manera indirecta afecta también a los trabajadores de planta. Este hecho ha dado como nacimiento a empresas especializadas que cubren algunos ítems, como las empresas de limpieza, de currier’s, o en su forma mas retrogrado, a formas de contratación mediadas por empresas de empleo (el enganche) etc.
4.- Este proceso ha ido incluso profundizándose, a funciones que de manera directa son propias de las actividades centrales de las fábricas. El caso último mas emblemático, en este último tiempo, son los, estibadores, ASFADE (limpieza), la sección de derivados (cartoneria) de la fábrica de aceites FINO.
5.- Este proceso, impulsado en el periodo neoliberal, ha flexibilizado en los hechos las condiciones de trabajo, a contribuido a la caída del salario, ha generalizado el trabajo por tiempo parcial o solo por temporadas (este hecho es muy conocido por los obreros de mantenimiento que trabajan solo algunos días del mes); ha facilitado las facilidades de contratar y de despedir a los trabajadores de acuerdo con la producción: ha generalizado en muchos procesos productivos el trabajo a domicilio (familiar o en talleres). Para la patronal esta situación ha facilitado un mayor control sobre el trabajo, ya que es más fácil negociar con trabajadores de muchas empresas, fragmentadas.
6.- Bajo estos parámetros, el verdadero objetivo de la terciarización, no admitido por las distintas cámaras empresariales y sus gobiernos, son la de combatir las organizaciones sindicales y por tanto las conquistas sindicales y laborales, a nivel de cada fábrica, de cada fuente laboral, la de quebrar o desestructurar la identidad y unidad entre los obreros. Las dificultades en esas condiciones son mayores para las organizaciones sindicales en la negociación obrero-patronal, incluso esto repercute en la propia sustentación financiera de los sindicatos.
7.- Bajo estas condiciones, en cada centro de trabajo, existe dos tipos de obreros vinculados a una sola empresa: un núcleo estable de trabajadores mejor renumerados y otro núcleo de trabajadores eventuales y no estables, con menores ingresos y en peores condiciones de trabajo
8.- Este proceso de terciarización incluso se ha generalizado en la agroindustria boliviana, las grandes empresas productoras vienen delegando a pequeños campesinos la producción de sus materias primas (la cría de pollos, de chanchos, de leche, citricos , de soya, etc), a este proceso le han denominado la construcción “virtuosa” de “cadenas productivas” que “integran” a las grandes empresas agroindustriales con los productores rurales.
9.- La terciarizacion en el Estado, es una estrategia para favorecer a las empresas privadas, a través del dinero público sin control ni transparencia, como ha quedado constatado por las múltiples denuncias al respecto. El caso es más dramático ya que en las instituciones estatales incluso municipales, se ha generalizado el subcontrato; La Alcaldía Municipal de La Paz, tiene una planta de trabajadores cercano a los cinco mil funcionarios, de los cuales solo mil quinientos están cubiertos por las Leyes Laborales el resto son consultores, personal de apoyo, sin ningún tipo de derechos laborales; Otro ejemplo de esta situación es la recientemente nacionalizada Vias Bolivia, Administradora de Rodaje y Pesaje, que atiende ochenta puestos de cobró a nivel nacional, donde sus 600 funcionarios cobradores, tienen contratos como consultores, violentando toda la normativa laboral al respecto. El Estado ha aprendido a evadir las normas laborales que ellos están obligados por Ley, a hacer cumplir.
10.- El primero de mayo del 2009, el gobierno de Evo Morales, y bajo el auspicio del Ministro de Trabajo Calixto Chipana (el segundo obrero fabril en ocupar dicha repartición), emana un conjunto de medidas, cinco decretos supremos en total, presentados como medidas en benefició de la clase trabajadora. Incluso el POR, una organización de carácter sectario y “ultraradical”, califico en su oportunidad de medidas demagógicas, dado que “como tantas otras disposiciones legales dictadas en el pasado, los patrones y el Estado se darán modos para burlarlas” (Bolpress), dando sentado las mismas como progresivas, pero inútiles. La realidad es otra, bajo esta cobertura el gobierno impulsa y legaliza la terciarización del trabajo.
11.- La Ley General del Trabajo, de manera explicita prohíbe la existencia de la modalidad de subcontrato, la L.G.T. en su Art. 31º claramente establece que solo el Estado podrá actuar como intermediario entre patrones y trabajadores gratuitamente en la contratación de trabajadores, si observamos la norma, ésta está protegiendo el marco de las relaciones labores, no permitiendo por ningún motivo otras formas de contrataciones. El DS 107, legaliza la existencia de los mercaderes de la fuerza del trabajo, permitiendo la subcontratación, tercerización u otras formas fraudulentas que están al margen de la ley siempre y cuando se reconozcan los derechos laborales de los subcontratados. Lo que es incoherente, en palabras sencillas se esta diciendo: “PUEDES SUBCONTRATAR AL MARGEN DE LO QUE ESTABLECE LA LEY GENERAL DEL TRABAJO, SIEMPRE Y CUANDO CUMPLAS LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES”. Además el DS. 107, esta en abierta contradicción con otro, el D.S. 28699 de 01 de mayo de 2006 que en su Art.5 señala que: “Cualquier forma de contrato civil o comercial, que tienda a encubrir la relación laboral, no surtirá efectos de ninguna naturaleza, debiendo prevalecer el principio de la realidad sobre la relación aparente”. El DS 107, debiera prohibir la existencia de enganchadores, tercerizadores, subcontrataciones, que mercantilizan la fuerza de trabajo como si fuera un producto y perseguirse a todas las agencias de empleo que están lucrando a costa de la fuerza de trabajo de los proletarios.
12.- Este decreto, no oculta intenciones anti-obreras y no puede ser explicado por los argumentos que tienden a ocultar las intencionalidades del gobierno y cargar la responsabilidad a un Ministro –por más mediocre que sea éste- o a sus pésimos asesores (en este caso el señor Dr. Hernan Clavel). Esta enmarcado en toda una perspectiva de parte del gobierno nacionalista, de preparar un ataque a las conquistas laborales de la clase obrera, dentro de un contexto de profundización de una recesión mundial, que de manera dramática están padeciendo ya los obreros fabriles exportadores y los mineros sean estos de la privada o de la minería cooperativizada.
13.- No debemos olvidar que para la empresa privada, y sus gobiernos la única forma de salir de la crisis capitalista esta en pasar la factura a los trabajadores, es a esta perspectiva que va encaminada el Decreto Supremo 107. Eso lo saben muy bien los obrero de la FINO y de la CBN, que se han lanzado a pelear para sindicalizar a los terceros, y se han topado con un muro, y en este caso un muro levantado y defendido por el gobierno nacionalista indígena, del cual la empresa privada o la patronal se apoyan y que esta consagrado ahora en el DS. 107.
14.- Llamamos a los trabajadores, fabriles, mineros, constructores, gráficos, municipales y estatales, a discutir los alcances de estas medidas anti-obreras, para preparar la movilización para la derogación de este medida y sus reglamentos.
Bolivia, La Paz, Septiembre 15 de 2009
QUINCENARIO EL TRABAJADOR
http://amr-bolivia.blogspot.com

lunes 14 de septiembre de 2009

PERIODICO DE LA AGRUPACION MARXISTA REVOLUCIONARIA



La Agrupación Marxista Revolucionaria (AMR), sacara dentro de la quincena que viene, su periodico. Adquieralo.

viernes 4 de septiembre de 2009

Fiasco de UNASUR

El fiasco de la Unasur

No había necesidad de esperar el desarrollo de la reunión de la Unasur para anticipar que acabaría en un fiasco – o, con más precisión, en una desvergonzada capitulación ante “el imperio”. La ministra de Defensa de Argentina, el país que convocó al cónclave, no tenía ni idea del desatino que estaba profiriendo cuando, 48 horas antes de la inauguración, dijo que “Colombia puede entender que está en su derecho al entregar bases militares al uso de fuerzas extrarregionales” (Página/12, 26/8). Como Colombia integra la Unasur y su Consejo de Defensa, la ex frepasista devenida en mentora castrense, acababa de sentar la peregrina doctrina de que la Unasur es compatible con una presencia militar extranjera y que, por lo tanto, está bautizada por algunos, Otan de Suramérica, era una suerte de anillo menor enlazado a otra esfera más grande, la Otan propiamente dicha. Es cierto que Garré advirtió que Colombia “tendrá que garantizar la absoluta limitación de esas actividades a sus problemas internos”, pero esto no hace más que fundamentar la aprobación de la instalación de esas bases. La ministra (y su gobierno) parece haber enterrado en sus recuerdos que su propio país, Argentina, y la casi totalidad de los que integran Unasur se han extralimitado de sus ‘asuntos internos’, ya hace seis años, al ocupar militarmente la República de Haití para ejercer una función de policía y de represión interna. Los países de la Unasur (y muchos otros) se encuentran en Haití en función de la política y de los intereses de la misma potencia que ha conseguido el uso de las bases militares en Colombia y hasta la inmunidad judicial para sus tropas –¡como también se benefician los ejércitos latinoamericanos en Haití!

‘Carta Abierta’

No sería justo, de todos modos, enconarse con Nilda Garré. Después de todo, esa línea para la conferencia había sido pactada de antemano entre todos los gobiernos, bolivarianos o no, incluso con la participación de Colombia. Una semana antes de la reunión, Uribe había hecho una gira relámpago y muda (sin declaraciones) por Brasil, Paraguay, Argentina, Uruguay, Perú y hasta Bolivia. La seguridad política con la que el colombiano afrontó la ‘prueba’ de Bariloche quedó de manifiesto en su pedido, que incomodó a todos sus congéneres, para que la reunión ‘fuera televisada’. El más contrarrevolucionario de los asistentes se encargó de reclamar la más revolucionaria de las diplomacias. Así, los pueblos pudieron ver cómo capitulaban sin sonrojos los líderes nacionalistas.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, superó a todos sus colegas, sin embargo, cuando decidió darle a la capitulación en ciernes un barniz ideológico. En una “Carta a los Presidentes de la Unasur” tuvo la mala idea de copiar una elucubración del ‘lobby’ kirchnerista Carta Abierta y sostener: “No creemos en una sociedad carente de conflictos... entendemos que estamos llamados a asumir mejores conflictos, a reconocerlos y contenerlos, de vivir... productiva e inteligentemente con ellos”. Es precisamente lo que hizo en Bariloche: reafirmar la “sociedad” con Uribe en la Unasur, y “contener” el choque producido por las bases y darle un uso “productivo y eficiente” (Página/12, 27/8). Chávez expuso, en estos términos, las características conservadoras del nacionalismo burgués, cuando procura la conciliación de clases y bajo ningún punto de vista la abolición de la sociedad clasista. Por eso mismo, su planteo comienza con la afirmación de que “...una sociedad carente de conflictos... sería una entelequia...”, nada menos que en una Carta por el ‘conflicto’ creado por las bases en la ‘sociedad’ suramericana.

Capitulación

Los defensores del acuerdo de Bariloche arguyen que lograron la admisión de que las tropas yanquis deberán limitarse a funciones internas y que impusieron una verificación del acuerdo firmado entre Estados Unidos y Colombia. La ingenuidad de estas afirmaciones raya en la hipocresía; tanto Chávez como Correa demostraron en sus discursos que el carácter del emprendimiento militar yanqui-colombiano supera las fronteras y es imposible de verificar y controlar. Solamente los aviones radares Awacs tienen un alcance continental y el concepto de la base, FOL –o sea operaciones avanzadas– , excluye esas limitaciones. Estados Unidos ya tiene instaladas 129 de ellas a lo largo del planeta. Como Colombia tiene fronteras en el Pacífico y el mar Caribe (acceso al Atlántico), las bases combinan con la acción de la renacida IV Flota. Todo esto desmiente la tesis de las concesiones que habría admitido Uribe en el comunicado final. Para el especialista argentino Gabriel Tokatlian, “el restablecimiento en 2008 de la IV Flota... (y) el uso de varias instalaciones militares en Colombia... permite al Comando Sur... ir facilitando la aceptación en el área de un potencial Estado gendarme en el centro de América del Sur” (El País, 21/8). Para Tokatlian, “se ha producido una militarización de la estrategia internacional de Washington...; el Comando Sur tiende a comportarse como el principal interlocutor de los gobiernos del área y el articulador cardinal de la política exterior y de defensa estadounidense para la región”. ¿De qué ‘contención’ o ‘verificación’ hablan, entonces, ‘nuestros’ mandatarios? “Obama hoy puede decir –se alegra Ambito (31/8)– que el Plan Colombia no fue rechazado en Bariloche”. Digamos, a propósito de esto, que Obama instala bases en el mismo país al que le ha negado la firma de un tratado de libre comercio ¡debido a que viola los derechos humanos!

Los gobiernos bolivarianos no necesitan defender su posición con la lingüística encubridora de Carta Abierta. “Un diplomático ecuatoriano de Rafael Correa confió a Clarín” (29/8), que “ante el hecho consumado, no podíamos dejar de emitir una declaración que nos mostrara unidos” (con Colombia). “Era más importante la unión y el futuro de Unasur (sic) –agrega–, que una declaración que no fuera unánime o que motivara la ruptura con Colombia”. Esta opinión la han compartido todos los voceros latinoamericanos y no latinoamericanos del movimiento bolivariano. “No caímos en la provocación” es, ahora, la gran contraseña. Lo mismo dijeron cuando se abrazaron en Santo Domingo después del bombardeo al campamento de las FARC en Ecuador. Siguen reculando. Se trata, en definitiva, de un planteo insostenible: la expulsión de Colombia de la Unasur habría clarificado definitivamente la situación con “el imperio” y habría puesto al gobierno norteamericano en una enorme crisis. ¡Es lo que tratan de hacer China, Rusia, Irán y hasta la Unión Europea, en función de sus diferentes intereses nacionales! También hubiera sido clarificador el planteo de la incompatibilidad de las bases con la Unasur, en el caso de que la expulsión de Colombia no llegara a ser compartida por los K, Lula, Bachelet o Tabaré Vázquez. La ‘declaración unánime’ no constituye ningún escudo defensivo para los regímenes enfrentados con “el imperio”; todo lo contrario, es un cheque en blanco para seguir cediendo y negociando desde posiciones debilitadas. La prueba más contundente de la esterilidad de la Unasur y de los resultados de Bariloche se refleja en el asunto de Honduras: el golpe no fue tratado en la reunión, ni fue ligado a la cuestión de las bases (también hay bases yanquis en Honduras, pero se las omite porque son centroamericanas y no suramericanas), mientras que el retorno de Zelaya, incluso condicionado, no ha avanza ni un milímetro.

Plan Colombia

De todos modos, lo más grave del comunicado es precisamente aquello que los bolivarianos más defienden: que las bases en cuestión solamente podrán ser usadas en el ámbito interno. Estamos ante un completo abandono de la política de “canje humanitario” y “salida acordada” al conflicto con las FARC, y ante la admisión política de la intensificación de la guerra interna. El punto es que la intensificación de la guerra lleva, necesariamente, al reforzamiento del Plan Colombia y de la intervención norteamericana y, por lo tanto, a la militarización de la región y a los conflictos militares. El peligro de un cercenamiento de la Amazonía no viene de los escenarios que se estudian en los textos de los colegios militares de Europa y de Estados Unidos, sino de la intensificación y del desborde de la guerra interna en Colombia, y de la supermilitarización de Colombia so pretexto de esa guerra. ‘Nuestros gobernantes’ se quejan, diplomáticamente, por lo que insinúan los textos, pero reculan cuando la amenaza toma una forma concreta. El documento de Bariloche sigue la línea del derechista Brookings Institute, que acaba de recomendar a Brasil “aumentar su cooperación en temas de seguridad con el resto de la región y apoyar la legítima lucha del gobierno de Colombia contra las FARC” (La Nación, 28/8) (el acuerdo de la Unasur se compromete, precisamente, a esto, bajo el rubro del combate al terrorismo). Los derechistas siguen: “Bajo el liderazgo de Brasil, la Unasur debería condenar inequívocamente a las FARC...”.

La capitulación de la Unasur debiera ser suficiente para que quienes la defienden en nombre del antiimperialismo desanden el camino. Se trata de un bloque que encubre bajo sus planteos de autonomía un plan de desarrollo industrial militar y de reforzamiento de los ejércitos. En diez años, el gasto militar ha aumentado diez veces en la región. La industria militar es una deformación del desarrollo industrial que necesitan las naciones atrasadas. Todo esto tiene como consecuencia una mayor reducción de gastos sociales y un reforzamiento de los aparatos represivos del Estado. Las burguesías nacionales manifiestan cotidianamente su avanzadísimo estadio de agotamiento, incluso en sus variantes indigenistas y bolivarianas.
Jorge Altamira

martes 14 de julio de 2009

La Clase Obrera y su derecho al TRABAJO

Por Cesar Uscamayta

1.- Para la clase obrera quedó establecido hace mucho tiempo que “la economía mundial…-es- una potente realidad con vida propia, creada por la división internacional del trabajo y el mercado mundial que impera en los tiempos que corremos sobre los mercados nacionales.”(Trotski), bajo este parámetro los nacionalismo no tienen cabida histórica, son por lo tanto expresión de las tendencias conservadoras e incluso retrógradas de la sociedad, en esta época de decadencia y crisis del capitalismo.
2.- Este hecho tiene como expresión la vinculación estrecha de nuestra economía, pequeña, capitalista atrasada, “subdesarrollada”, a esta totalidad “con vida propia”. Este fenómeno esta presente incluso desde el descubrimiento de América, nosotros somos incorporados a la economía mundial, como una economía que sostiene el desarrollo de los países capitalistas adelantados, como productor de mercancías primarias, de materias primas.
3.- Esta es una realidad que no se puede negar, cuya interrelación está conectada por un comercio mundial, caracterizado por el intercambio desigual entre países desarrollados y atrasados. Es bajo estas tesis que debemos asumir la discusión que en el país existe sobre la perdida del ATPDEA (No bajo parámetros subjetivos, sobre dignidad, o de narcotráfico).
4.- El Departamento de La Paz y la ciudad de El Alto es el principal exportador a EE.UU. (casi 50%), cuyos productos exportables son principalmente manufacturados, (artículos de joyería, prendas de vestir, puertas y marcos de madera y productos de cuero) y le sigue Cochabamba, Santa Cruz, Sucre, Oruro, Potosí, Beni y Pando. Las propias estimaciones del gobierno han estipulado que la perdida del ATPDEA, tendrá efectos negativos sobre unos 17.000 empleos (así lo aseveraba el actual Presidente del Banco Central de Bolivia Gabriel Loza Tellería, desde el UDAPE), aunque es una tibia estimación con un fin político de ocultamiento de la realidad. La patronal, sus Cámaras empresariales (casi todas), han estimado una perdida de empleos en Bolivia, directos de casi 50.000, e indirectos cerca de 200.000. Estamos por tanto en las puertas de una hecatombe social, un nuevo 21060 en tiempos de la revolución “democrática”.
5.- Este pequeño ciclo de crecimiento que ha tenido nuestra economía, desde el 2004-2008, que ha sustentado la estabilidad en cierta forma del actual régimen popular, no se ha sentido en la mejora de las condiciones de trabajo y de vida de la clase obrera, tomada en su conjunto, la precarización del trabajo queda incólume (el empleo esta lejos de ser “digno”), no se ha podido revertir o parar la caída del salario real. Fue un periodo de crecimiento breve que no ha repercutido en bajar los niveles de desempleo o subempleo, y dado la actual crisis mundial, este ciclo de crecimiento ha concluido, las estimaciones han dado un crecimiento de sólo 2,83%, para nuestro Producto Interno Bruto este año, es decir, menos de la mitad del que tuvo el año pasado.
6.- El Pronóstico Económico Mundial del FMI, en abril de 2009, prevé una contracción del 1,3% de la economía mundial, revisando a la baja su predicción anterior del 0,5%, realizada en enero de 2009. Un año antes, en 2008, el FMI pronosticaba un crecimiento del 3,8% del PBI para 2009, estas son las cifras de la “gran recesión” mundial, donde se prevé más de 60 millones de nuevos desempleados a nivel mundial.
7.- Dentro de este panorama, el sector de la industria manufacturera exportadora tiende a ser el canal de transmisión más directa de la crisis mundial, y se expresará como despidos. Siempre son los sectores mas vinculados a la economía mundial los que de manera directa sufren siempre los efectos más devastadores de esta situación. Cuando al capitalismo le va mal, a la clase obrera le va peor.
8.- La situación es crítica para el conjunto de los trabajadores: los obreros que fabrican sombreros de Sucre (con la perdida del ATPDEA) y los problemas “diplomáticos” entre Peru-Bolivia, estas dos situaciones han repercutido en una caída de la producción de sombreros: Los trabajadores castañeros de Riberalta Beni, están en constantes movilizaciones negociando, los precios de destajo de la castaña que el “año pasado, una caja de castaña sin pelar de 22 kilos se cotizó en más de Bs 100, pero las estimaciones de 2009 apuntan a que el valor fluctuará apenas entre Bs. 60 y 65”, esta caída de los precios es producto de la crisis mundial y esta causando problemas a la clase obrera fabril beniana, que concentra dentro de su cadena productiva a unos veinte mil fabriles.
9.- Los planteos gubernamentales sobre que la crisis no golpeará nuestra economía, y de que estaríamos blindados, no pasan de ser demagógicos y en las versiones de algunos representantes nacionales incluso una muestra de ignorancia (ese es el caso por ejemplo de Antonio Peredo). Estas versiones fantasiosas del gobierno tienen el objetivo político claro, de desarmar a todos los trabajadores bolivianos, de impedir que preparen una respuesta obrera para que esta crisis no la paguemos con el sufrimiento de nuestras familias. Es en esta estrategia que nuestras organizaciones naturales han sido cooptadas por el Estado, un copamiento que no ha sido nada gratuito.
10.- El gobierno dentro de este panorama, ha impulsado un fondo de compensación para pagar los aranceles de las exportaciones a Estados Unidos y ha aumentado un fondo de créditos para la microempresa, a través del Banco de Desarrollo Productivo. Estas medidas, no abarca de ninguna forma una política que tienda a la protección al trabajo. La Clase Obrera en diversos momentos ha planteado que el gobierno haga todas las gestiones para defender las fuentes de trabajo, frente a la crisis capitalista.
11.- La Clase Obrera, en su conjunto debe prepararse para enfrentar organizadamente los efectos devastadores de la crisis mundial a la cual debemos sumar la perdida del ATPDEA, que anuncia un periodo de crecimiento del desempleo y de los despidos, la situación que están atravesando los trabajadores fabriles de Bolivia del sector exportador es solo el inicio de las penurias obreras que trae aparejado la crisis del capitalismo, que de seguro afectara al conjunto de la clase obrera (los cooperativistas han anunciado la perdida de seis mil empleos en su sector), debemos perfilar un plan-programa para afrontar esta situación de derrumbe social. A nivel mundial los proletarios vienen planteando la lucha por evitar los despidos, las declaraciones de vacaciones forzadas, la perdida de derechos sociales, que las empresas que despiden o se declaren en quiebra, deben ser nacionalizadas bajo control obrero. Ese es el camino que debemos seguir. Que la crisis capitalista no lo paguemos con el sufrimiento de nuestras familias. Esa es la tarea que deben asumir los revolucionarios y los obreros concientes, y deben dotarse para el mismo de su propio instrumento, su partido obrero.
AGRUPACION MARXISTA REVOLUCIONARIA