miércoles 27 de enero de 2010

presentación del libro El discurso de la “cosmovisión andina” Una lectura marxista del “mundo andino” (Cochabamba-Bolivia)


La Agrupación Marxista Revolucionaria les invita a la presentación del libro

El discurso de la “cosmovisión andina”
Una lectura marxista del “mundo andino”

de Jorge Luis Soza Soruco

que tendrá lugar en el Auditórium de que tendrá lugar en el Auditórium del CEDIB, (Calle Calama Nº 255. entre Esteban Arce y Nataniel Aguirre), Cochabamba-Bolivia. Hrs. 19:00, este 4 de febrero de 2010

CON EL APOYO DEL CEDIB

Los trabajadores y la libertad de prensa





Por: León Trotsky (1936)


Cualquier "dirigente" de la clase obrera que arma al gobierno burgués con medios especiales para controlar a la opinión pública en general y a la prensa en particular, es, precisamente, un traidor"

En México se está realizando una campaña contra la prensa reaccionaria. El ataque ha sido dirigido por los líderes de la CTM o, más precisamente, por el señor Lombardo Toledano (Secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (1936-1946)) en persona. El objetivo es "doblegar " a la prensa reaccionaria ya sea sometiéndola a una censura democrática o proscribiéndola del todo.

Los sindicatos han sido movilizados para la guerra. Los incurables demócratas corrompidos por su experiencia con un Moscú stalinizado y dirigidos por "amigos" de la GPU, han alabado esta campaña que no puede ser vista más que como un suicidio. De hecho, no es difícil prever que incluso si esta campaña triunfa y conduce a resultados prácticos que se acomoden al gusto de Lombardo Toledano, las consecuencias últimas serán principalmente soportadas por la clase obrera.

Tanto la experiencia histórica como teórica prueban que cualquier restricción de la democracia en la sociedad burguesa, es, en último análisis, invariablemente dirigida contra el proletariado, así como cualquier impuesto que se imponga recae sobre los hombros de la clase obrera. La democracia burguesa es útil para el proletariado sólo en cuanto le abre el camino al desarrollo de la lucha de clases. Consecuentemente, cualquier "dirigente" de la clase obrera que arma al gobierno burgués con medios especiales para controlar a la opinión pública en general y a la prensa en particular, es, precisamente, un traidor. En último análisis, la agudización de la lucha de clases obligará a las burguesías de cualquier tipo a llegar a un arreglo entre ellas mismas; aprobarán entonces leyes especiales, toda clase de medidas restrictivas, y toda clase de censuras "democráticas" contra la clase obrera. Quien todavía no haya comprendido esto, debe salirse de las filas de la clase obrera.

"Pero hay momentos" objetarán algunos “amigos” de la URSS en que "la dictadura del proletariado se ve forzada a recurrir a medidas especiales, particularmente contra la prensa reaccionaria."

"Esta objeción", contestaremos, "proviene principalmente de identificar a un estado obrero con un estado burgués. Aunque México es un país semicolonial, también es un estado burgués y de ninguna manera un estado obrero. Sin embargo aun desde el punto de vista de los intereses de la dictadura del proletariado, proscribir a los periódicos burgueses o censurarlos no constituye en lo más mínimo un 'programa' o un 'principio' o un ideal establecido. Medidas de esta naturaleza sólo pueden ser un mal temporal e inevitable."

Una vez en el poder, el proletariado puede verse forzado, por cierto tiempo, a tomar medidas especiales contra la burguesía, si la burguesía asume una actitud de abierta rebelión contra el estado obrero. En ese caso, restringir la libertad de prensa va a la par con todas las otras medidas empleadas en sostener una guerra civil. Naturalmente, si usted se ve forzado a usar artillería y aviones contra el enemigo, no puede permitir que este mismo enemigo mantenga sus propios centros de información y propaganda dentro del campo armado del proletariado. Sin embargo, también en este ejemplo, si las medidas especiales se extienden hasta convertirse en un patrón permanente, llevarían en sí mismas el peligro de volverse incontrolables y de que la burocracia obrera logre un monopolio político que sería una de las fuentes de su degeneración.

Tenemos ante nosotros un ejemplo vivo de tal dinámica en la detestable supresión de la libertad de expresión y de prensa que es ahora regla en la Unión Soviética. Esto no tiene nada que ver con los intereses de la dictadura del proletariado, al contrario, está destinada a proteger los intereses de la nueva casta gobernante de la oposición de los obreros y campesinos. Esta nueva burocracia bonapartista de Moscú es ahora imitada por el señor Lombardo Toledano y Cía., quienes equiparan sus carreras personales con los intereses del socialismo.

Las verdaderas tareas del estado obrero residen no en poner una mordaza policíaca sobre la opinión pública, sino más bien en liberarla del yugo del capital. Esto sólo puede hacerse colocando los medios de producción, incluida la producción de la información pública, en las manos de toda la sociedad. Una vez que se ha dado este paso socialista fundamental, todas las corrientes de la opinión pública que no han tomado las armas contra la dictadura del proletariado deben tener la oportunidad de expresarse libremente. El deber del estado obrero es hacer accesibles a ellos, en proporción a su número, todos los medios técnicos que requieran, como prensas, papel y transporte. Una de las principales causas de la degeneración del aparato de estado es la monopolización de la prensa por parte de la burocracia stalinista, que amenaza con reducir todas las conquistas de la Revolución de Octubre a la ruina total.

Si estuviésemos buscando ejemplos de la influencia fatal de la Comintern en el movimiento obrero de los distintos países, la actual campaña de Toledano aportaría uno de los más singulares. Toledano y sus compañeros de doctrina tratan esencialmente de introducir en el sistema democrático burgués medios y métodos que, en ciertas condiciones temporales, pueden ser inevitables bajo la dictadura del proletariado. Es más, ellos no están realmente tomando estos métodos de la dictadura del proletariado sino más bien de sus usurpadores bonapartistas. En otras palabras, están infectando a la ya enferma burguesía democrática con el virus decadente de la burocracia stalinista.

La anémica democracia de México se enfrenta a una constante y mortal amenaza desde dos direcciones: primero, por parte del imperialismo y segundo, de los agentes de la reacción dentro del país que controlan las publicaciones de mayor circulación. Pero sólo los ciegos o los débiles mentales podrían pensar que como resultado de la prohibición de la prensa reaccionaria los obreros y campesinos se librarán de la influencia de ideas reaccionarias. En realidad, sólo la mayor libertad de expresión, de prensa y de reunión pueden crear las condiciones favorables para el avance del movimiento revolucionario de la clase obrera.
Es esencial emprender una incansable lucha contra la prensa reaccionaria. Pero los obreros no pueden permitir que el puño represivo del estado burgués substituya la lucha que ellos libran por medio de sus propias organizaciones y de su propia prensa. Hoy, el estado puede aparecer como bondadosamente dispuesto hacia las organizaciones obreras; mañana el gobierno puede caer y caerá inevitablemente en manos de los elementos más reaccionarios de la burguesía. En ese caso, cualquier legislación restrictiva que exista será lanzada contra los obreros. Sólo aventureros que no piensan más que en las necesidades del momento serían incapaces de tener en cuenta este peligro.

El modo más efectivo de combatir la prensa burguesa es extender la prensa de la clase obrera. Por supuesto, vulgares periódicos amarillos como El Popular son incapaces de asumir esta tarea. Tales basuras no tienen lugar dentro de la prensa obrera, la prensa revolucionaria, ni incluso en una reputada prensa democrática. El Popular sirve a las ambiciones personales del señor Lombardo Toledano, quien a su vez sirve a la burocracia stalinista. Sus métodos -mentiras, calumnias, campañas de caza de brujas y falsificaciones- son también los métodos de Toledano. Su periódico no tiene ni programa ni ideas.

Obviamente, tal basura nunca podrá tocar una cuerda sensible de la clase obrera o ganarle el proletariado a los periódicos de la burguesía. Así, llegamos a la conclusión inevitable de que la lucha contra la prensa burguesa empieza echando a los "líderes" degenerados de las organizaciones de la clase obrera, en particular, librando a la prensa obrera del tutelaje de Lombardo Toledano y otros que buscan las posiciones burguesas. El proletariado mejicano debe tener una prensa honesta que exprese sus necesidades, defienda sus intereses, amplíe su horizonte y prepare el camino para la revolución socialista en México. Esto es lo que Clave propone hacer. Así, empezamos por declarar una guerra implacable contra las viles pretensiones bonapartistas de Toledano. Y en este esfuerzo buscamos el apoyo de todos los obreros avanzados, marxistas y demócratas genuinos.

21 de agosto de 1938

miércoles 20 de enero de 2010

Acerca una crítica marxista: El discurso de la «cosmovisión andina»


Acerca una crítica marxista:
El discurso de la
«cosmovisión andina»
Pedro Portugal M.
1 Jorge Luis Soza Soruco. El Discurso de la
«cosmovisión andina». Una lectura marxista
del «mundo andino». Ediciones Bandera Roja.
Bolivia, 2009.
8
«El llamado ‘pensamiento andino’ es
ante todo el fruto del esfuerzo de
filósofos de la cultura y antropólogos
europeos y sudamericanos que se
acercan al mundo andino». Desde sus
primeras páginas el libro de Jorge Luis
Soza Soruco1 es percutante y provocador,
pues arremete contra enunciados
y principios constituidos como dogmas
en ciertos círculos «intelectuales» y
políticos, algunos de ellos muy
arrimados al actual poder en Bolivia.
Al deslegitimizar el discurso
cosmovisionista presentándolo como
producto fundamental de teóricos del
primer mundo (y de sus monaguillos
criollos), y no como resultado de la
lucha o del esfuerzo teórico de individuos
y pueblos indígenas en este país,
Soza Soruco devela el rol colonialista
de esas ideas y, fundamentalmente,
demuele la idea de que una «episteme
andina» se enfrente como opción a «la
crisis del pensamiento occidental». Es
más, esta «episteme» sería únicamente
un conglomerado de relación de mitos
e interpretación arbitraria de símbolos
que no permite la aprehensión — y
menos la transformación — de lo real.
El autor no niega la existencia de una
cosmovisión andina, sólo contradice lo
que se ha venido a conocer como tal
en Bolivia y, en general, en el resto del
mundo: «Toda cultura implica una
concepción del mundo y de la vida y
de acuerdo a ella vive; una concepción
del mundo es una explicación del
mundo...», indica Soza Soruco. Sin embargo,
lo que comúnmente se conoce
ahora como cosmovisión andina sería
una «construcción ideológica que de
ninguna manera es mono cultural...».
Para fundamentar su posición, el
autor de El discurso de la «cosmovisión
andina» repasa los principales conceptos
de ese alegato: la reciprocidad,
el holismo andino, la visión no lineal del
tiempo, la noción de pacha, la lógica
trivalente, la complementariedad, el
tercer incluido... La crítica que hace a
esas categorías se concretiza al constatar
su insuficiencia como elementos
de una verdadera teoría del conocimiento.
«No se conoce la realidad por
el sentimiento, indicaba el autor el día
de la presentación pública de su libro,
sino por el esfuerzo cognitivo racional».
Y en este terreno la «cosmovisión
andina» aparenta ser más un artefacto
de manipulación política que una teoría
que pueda convertirse en arma de
transformación social: «El ‘pensamiento
andino’ soslaya el hecho de que
la actividad práctica humana, es decir,
la praxis revolucionaria de la humanidad,
crea tanto al hombre como el
mundo en que vive; olvida que ‘el
hombre’ se hace hombre en la medida
que crea la realidad humano social, en
la medida que transforma con su actividad
productiva la realidad natural».
Este libro comporta innegables
aspectos útiles que pueden contribuir
a la formación de un verdadero
discurso político indianista, pero
presenta también deficiencias que
deben ser prevenidas. Uno de sus principales
aspectos positivos es haber,
justamente, criticado la deriva
ideológica que se quiera achacar a los
indios, bajo pretexto de cosmovisión
andina. Ese descarrío alcanza niveles
carnavalescos con la invención de
supuestos ritos ancestrales, como la
próxima entronización del presidente
Evo Morales en Tiwanaku. ¿A qué
finalidad política conduce toda esta
farsa? Es una lástima que la crítica del
indigenismo cosmovisionista haya
salido de las filas del marxismo y no
del indianismo, pues es esta última
corriente — y lo que quiere representar
— la que es abusada y profanada con
los embustes esotéricos que quieren
ser presentados como «pensamiento
andino».
Otra dimensión positiva del libro que
comentamos es la de plantear un
verdadero debate sobre los mecanismos
cognoscentes de los pueblos y
sobre la implicación política de este
proceso. Al final de cuentas, y coincidimos
con el autor, el entendimiento
tiene una potencialidad transformadora
y reducir el saber indígena a la
intuición, al presentimiento, al sentimiento
y otros «...mientos», puede
servir para colocarlo románticamente
en niveles «naturales» y «ecológicos»,
pero de ninguna manera proporciona
«un conocimiento de la esencia de
fenómenos muchos más complejos
relacionados con el movimiento y la
estructura interna de la realidad
objetiva, sea ésta natural o socio
histórica».
Sin embargo, así como este libro
alienta el debate, también lo restringe,
pues su hilo conductor es el análisis
marxista, en sus vertientes más
clásicas y «conservadoras». Esto le
impide una autocrítica, pues la actual
vigencia del discurso cosmovisionista
pseudo indígena no sólo es producto
de los intereses multiculturalistas del
actual sistema, sino también resultado
del fracaso conceptual y político del
marxismo en nuestros países, especialmente
en el terreno de la interpretación
y movilización política de los pueblos
originarios. De ahí que resulte desalentador,
por ejemplo, que para referirse
al «problema indígena» el autor
retome las tesis de Mariátegui de que
simplemente se trata de un problema
de régimen de propiedad de la tierra.
Finalmente, es lamentable que el
trabajo de investigación del autor no
haya sido más completo y exhaustivo.
Los autores que cita como teóricos
cosmovisionistas no son todos los que
están, ni están todos los que son. Por
lo mismo, las «categorías» indigenistas
que reproduce son restringidas. Así, no
solamente existe una tendencia de
«lógica trivalente», sino también otra
de «lógica tetraléctica». Una visión
más completa de esta corriente
seguramente le habría escandalizado
aún más, pero seguramente hubiese
enriquecido sus análisis y conclusiones.


PERIODICO PUKARA Nº49
www.periodicopukara.com

lunes 18 de enero de 2010

En el medio de una crisis que se profundiza: La bancarrota capitalista mundial

En el medio de una crisis que se profundiza:

La bancarrota capitalista mundial

La crisis capitalista mundial, reconocida universalmente como la peor de la historia, no ha terminado; estamos frente al meollo de su desarrollo. Al final de 2009, el espectro de los defaults soberanos desde Dubai y Grecia hasta Irlanda sacudió al conjunto de la Eurozona y la Unión Europea y reveló el impacto catastrófico de las montañas de deudas de los Estados capitalistas en todo el planeta, empezando por los propios Estados Unidos, desmintiendo las tempranas afirmaciones de recuperación.

La inyección de una masa de liquidez sin precedentes de parte de los gobiernos y bancos centrales -en particular después del pánico causado en 2008-2009 por la debacle de Lehman Brothers- con la intención de salvar al sistema financiero internacional en colapso fue una maniobra de contención; han dilatado la precipitación de la caída temporalmente, sin resolver las contradicciones sistémicas que explotaron en la crisis. Estas contradicciones fueron más bien exacerbadas y se produjeron nuevos problemas.

Más allá de la retórica, no hay recuperación de puestos de trabajo sino crecimiento de la desocupación; no hay recuperación sino constreñimiento del crédito inmobiliario y para pequeñas empresas; no hay recuperación del gasto en consumo sino sub-consumo; no se des-palanquean los bancos sobre-expuestos y sub-capitalizados. El océano de derivativos no ha retrocedido más que apenas. Su función, de todas maneras, es vital para el capitalismo contemporáneo y no puede ser abolida sin precipitar el colapso del sistema entero. Nuevas burbujas enormes de capital financiero se han formado cuando la liquidez disponible fue dirigida masivamente, una vez más, a actividades especulativas. Particularmente, el "carry trade" (inversiones financieras en países con altas tasas de interés que son financiadas por préstamos en otros países a baja tasas de interés) basado en el debilitamiento del dólar alimentó la especulación, mientras desvirtuó los efectos del paquete de estímulos y redirigió el flujo de dinero hacia fuera de los Estados Unidos. Los mercados financieros despegan, aunque en la esfera de la producción dominan la capacidad ociosa y una crisis de sobre-acumulación de capital, abriendo más aún las tijeras entre el capital ficticio y el productivo. Las burbujas en algún momento, más antes que después, deben reventar produciendo una recesión de doble caída.

La intervención estatal (mediante la puesta a disposición de cantidades abundantes de efectivo deliberadamente) estimula la especulación para salvar al capital financiero -dominante en nuestra época imperialista de decadencia capitalista- del colapso. Pero de esta manera, la misma deuda pública crece exponencialmente, sin tener una base sustentable en la esfera de producción de valor. Los bonos soberanos para financiar deudas y déficits públicos han ocupado el espacio que hasta recientemente tenía el mercado de hipotecas sub-prime que, con su colapso inescapable, disparó esta crisis. Comentando el caso de Grecia, directivos de grandes bancos occidentales prevén que "después de dos años de preocuparnos por los riesgos de las hipotecas y las corporaciones, el riesgo soberano va a ser el gran debate para el 2010 -tanto para los bancos, como para la comunidad inversora más extendida" (Financial Times, 21/12/09).

Tanto los países metropolitanos como periféricos son afectados por la quiebra de la globalización financiera. El centro del sistema mundial y, por ende, de la crisis está en Estados Unidos, el país más poderoso y sobre-endeudado del mundo, que trata de exportar su quiebra globalmente. Europa, Japón, Rusia y China son sacudidas por el huracán internacional y todos los antagonismos se acentúan.

La Unión Europea es particularmente golpeada. La bancarrota capitalista de Grecia no es un caso aislado, sino que está a la cabeza de una larga serie de países de la UE con déficits enormes y deudas aplastantes: Irlanda, España, Portugal, Italia y otros. Los defaults soberanos amenazan a los bancos que son prestamistas sobre-expuestos, así como también la sustentabilidad de la Unión Monetaria Europea y todo el proyecto imperialista de integración capitalista europea. Crecen las fuerzas centrífugas que sacuden todo el edificio de la UE.

Los intentos de los capitalistas y sus gobiernos de forzar a los trabajadores a pagar por la crisis producen resistencias sociales y una intensificación de la lucha de clases. Se han impuesto medidas draconianas sobre Irlanda y un programa aún peor, en línea con el aplicado en Letonia, es presentado por las instituciones de la UE como ultimátum a Grecia. La "alternativa" de girar al FMI en busca de su "ayuda" es igualmente destructiva para las masas populares. La revuelta de diciembre de 2008 en Grecia y la brutalidad policial, un año después, contra los manifestantes que conmemoraban ese evento -incluyendo el ataque asesino de la Fuerza Especial Delta contra los trotskistas del EEK-, las detenciones masivas y los procesos judiciales manifiestan el creciente malestar social, especialmente entre la juventud rebelada, abrumadoramente desocupada o superexplotada en trabajos flexibilizados. Estas batallas son las primeras manifestaciones de un proceso político revolucionario, que puede y debe expandirse a una escala continental europea e internacional. Grecia es el espejo del desarrollo histórico mundial.

A pesar de las ilusiones esparcidas por los economistas dominantes y los medios masivos, China no es la solución a la crisis mundial, sino una parte crucial del problema.

El tremendo crecimiento de la economía china y la aceleración de la restauración capitalista fueron alimentadas por la expansión de dinero barato de los Estados Unidos, un boom en el consumo norteamericano y en exportaciones chinas basadas en una sobreproducción de capital ficticio sin precedentes.

La inyección a la economía, por parte de las autoridades del Estado chino, de un inmenso paquete de estímulo de 4 billones de yuanes el último año no se superpuso a la crisis de capacidad ociosa (por ejemplo, la capacidad ociosa en la siderurgia ya era, en 2005, de 120 millones de toneladas, más que la producción anual de Japón, el segundo productor mundial). Llevó a la formación de nuevas burbujas en la Bolsa y de especulación inmobiliaria. Las razones son estructurales. La gigantesca desproporción entre una economía dirigida a la exportación y un mercado interno inadecuado y subdesarrollado en una formación social económica todavía híbrida, ahora enfrentada a una caída internacional a la depresión, destruye cualquier intento del ala dirigente de la burocracia restauracionista del Partido-Estado chino a establecer un momentáneo equilibrio social entre clases, así como entre el campo y los centros industriales. Las tensiones y luchas sociales crecen exponiendo la falacia de una supuesta "sociedad armoniosa con un socialismo de mercado de características chinas".

Al mismo tiempo crecen las presiones del capital internacional en China, buscando una salida a su bancarrota. Las exigencias de una revaluación del renminbi de China (yuan) tienen el objetivo final de abrir los mercados financieros chinos, la expansión de un mercado interno dominado por el capital extranjero y, finalmente, la transformación de este vasto país en una semicolonia del capital norteamericano, europeo y japonés. Obviamente, tal objetivo nunca podría lograrse sin un proceso violento y prolongado de intervenciones imperialistas, presiones económicas y guerras -y sin producir una feroz resistencia y conmociones revolucionarias dentro de la propia China.

Rusia también está sometida a tremendas presiones por la actual crisis mundial, que llevó a su primera recesión seria en la década, una devaluación del rublo del 30%, la quiebra de una cantidad de empresas, la caída de oligarcas rescatados por el Kremlin y una importante caída de las reservas estatales. Después de la era Yeltsin, con la "terapia de electro-shock" del FMI, el saqueo en masa de la propiedad pública en los 90 y la centralización de la riqueza en manos de los oligarcas que llevó al default en 1998, el actual huracán internacional dio un golpe letal a la era Putin de estabilización y renovado control estatal. La elite dominante está dividida y una fracción considerable que responde al presidente Medvedev gira nuevamente a otro ciclo de privatizaciones y apertura al capital extranjero.

Los imperialismos norteamericano y europeo en sus crisis son llevados a relanzar un esfuerzo de re-colonización del amplio espacio de Europa Oriental a Rusia y China, buscando una salida a la crisis sistémica. La humanidad ha entrado en un periodo de convulsiones violentas, con un resultado incierto que se decidirá por la lucha viva entre fuerzas vitales en una escala mundial.

La guerra de Obama

Los Estados Unidos ocupan el centro no sólo de la crisis económica mundial sino también de la crisis política.

La escalada del esfuerzo bélico en Afganistán decidida por la administración Obama manifiesta tanto la continuidad como el fracaso externo de la llamada "guerra contra el terror", comenzada por la administración Bush, contra quien Obama fue votado en su momento. La "obamanía" y todas las ilusiones que rodearon al ganador del Premio Nobel de la Paz y señor de la guerra en Afganistán recibieron un golpe mortal. Es absolutamente necesario y urgente para la clase obrera norteamericana y mundial sacar un balance de esta bancarrota política.

Obama fue presentado como un opositor a las políticas de guerra en el extranjero de Bush, aunque sosteniendo a la favorita del lobby sionista, Hillary Clinton, y los tonos belicosos y la ideología imperialista del Partido Demócrata. Ahora, resucita la falacia imperial agustiniana de la "guerra justa" para justificar la continuidad de los crímenes contra la humanidad en Afganistán, Pakistán e Irak.

El nuevo Presidente fue promocionado como un nuevo Roosevelt que introduciría un nuevo New Deal keynesiano. En las condiciones de hoy, donde no sólo el neoliberalismo sino el keynesianismo que lo precedió han fracasado, esto es imposible: un nuevo Roosevelt no puede reencarnar en Obama en la Casa Blanca. El empobrecimiento en masa de los hogares norteamericanos después del desastre del mercado inmobiliario, el desempleo masivo y el fracaso seguro de la reforma de salud muestran que la administración Obama enfrenta desastres, no sólo en los frentes bélicos en Asia Central sino en el frente social en su hogar.

El imperialismo norteamericano, impulsado por el colapso de su equilibrio interno, no puede sino marchar a la guerra por el reestablecimiento sobre nuevas bases de su supremacía mundial y su "misión" imperial. Esto conlleva más guerras bárbaras y convulsiones, particularmente en Asia Central, Irán y el Medio Oriente.

Turquía juega un rol importante en los planes del imperialismo en esa región. Debemos combatir resueltamente este rol, así como la opresión del pueblo kurdo. El CRCI condena el veredicto dictatorial de la Corte Suprema y el "estado profundo" de Turquía para ilegalizar al DTP kurdo.

El esquema para una falsa solución imperialista al problema palestino ha colapsado. El gobierno más derechista en la historia de Israel continúa su salvaje opresión del pueblo palestino desposeído, el bloqueo de Gaza la instalación de nuevos asentamientos en Cisjordania. A pesar de la traición de la dirección Abbas-OLP, el pueblo palestino, aunque sin dirección, no cesó en su resistencia a la ocupación.

Se intensifican las amenazas de guerra de Israel y Estados Unidos sobre Irán, bajo el pretexto del programa nuclear iraní. Los sucesos en el país que conoció la mayor revolución popular de Medio Oriente, en 1979, han llegado a un punto crucial. El impasse y desintegración del régimen clerical, las movilizaciones después de la elección de junio de 2008, el rol de las fuerzas burguesas pro-imperialistas en la dirección de la oposición, así como las legítimas quejas de estudiantes y mujeres contra un régimen opresivo y oscurantista han cambiado dramáticamente el paisaje político de Irán. El CRCI debe seguir cuidadosamente y analizar cada paso de los sucesos para procesar y lograr una comprensión revolucionaria y una línea de intervención.

El pacifismo en el centro y el nacionalismo burgués y/o fundamentalismo religioso en la periferia son totalmente incapaces de enfrentar los peligros de la guerra y todos los desafíos de la actual situación mundial. Una movilización internacional de la clase obrera y las fuerzas populares anti-imperialistas es necesaria en la perspectiva de la revolución permanente contra la guerra permanente.

Tendencias dentro de la clase obrera y sus tareas políticas

Europa presenta en forma condensada todas las tendencias principales que se desarrollan en la clase obrera en lucha.

Huelgas de masas, movilizaciones masivas, ocupaciones de fábricas, toma de rehenes de patrones por trabajadores, revueltas de jóvenes y obreros en una cantidad de países en Europa (Francia, Italia, Grecia, Irlanda, pero también Rumania, Serbia, etc.) muestran la creciente bronca y combatividad del proletariado bajo la presión del desempleo masivo, la flexibilización laboral, las reducciones salariales, la destrucción de derechos jubilatorios, la represión estatal, etc.

El desarrollo de las luchas y la conciencia social es no lineal, distinto de país a país, contradictorio. Los partidos revolucionarios deben seguir cuidadosamente cada paso y estudiar sus tendencias internas y desarrollo mediante la intervención en las luchas con un programa de demandas transicionales, que conecte el momento presente con la lucha por el poder obrero, preparando así su victoria.

Hemos ingresado en una etapa de organización y preparación cuidadosa, metódica, sistemática, para las situaciones revolucionarias venideras.

Cualquier frente o formación partidaria "anti-capitalista" (la perspectiva sostenida por el NPA de Francia; el Bloque de Izquierda en Portugal, Syriza; y en una versión más izquierdista Antarsya en Grecia; el SWP británico y sus seguidores internacionalmente), que pretende combatir el capitalismo dentro del marco del sistema capitalista "para derrotar las políticas anti-obreras y anti-populares de sus gobiernos y de la UE" sin derrocarlos, es un fraude reaccionario.

Luchamos por el derrocamiento de todos los gobiernos capitalistas y de la imperialista UE que ha declarado una guerra de clase con sus draconianas medidas de austeridad contra todos los explotados y ha transformado al continente en la "Fortaleza Europa" contra los inmigrantes; por la derrota del empuje de los imperialistas europeos para re-colonizar Europa Oriental, los Balcanes y, más aún, la propia Rusia; para unificar sobre una base socialista a todos los pueblos europeos, desde el Atlántico al Pacífico, en unos Estados Unidos Socialistas de Europa.

Cambio climático

La Cumbre de Copenhague sobre cambio climático impulsado por la ONU fue un fiasco total e inescapable. Los líderes capitalistas del mundo demostraron que son totalmente reacios a dar el más pequeño paso a la reducción del peligro de una catástrofe ecológica, pero están preparados para desatar una represión policial bárbara contra aquellos que luchan contra este peligro mediante la acción directa en la calle, como los manifestantes que protestaban en la capital danesa.

El falso "acuerdo" final recauchutado entre Estados Unidos, China, India, Brasil y Sudáfrica es meramente una expresión vacía de objetivos vagos, sin compromiso, aparte del compromiso implícito de defender las ganancias empresariales. Pero incluso este pedazo de papel sin valor fue roto inmediatamente por Brasil y Sudáfrica, dos de los "co-firmantes".

El capitalismo mundial decadente en crisis, más codicioso de ganancias que nunca, amenaza con una catástrofe ecológica a la humanidad, a todos los seres vivientes, a la Naturaleza como "cuerpo inorgánico" de los seres humanos. No son las fuerzas productivas mismas -o sea el desarrollo de la capacidad material y mental de la humanidad para sobrepasar los límites naturales-sociales- que causan el cambio climático y los desastres ambientales, sino su mal uso, estrangulación y distorsión en manos de las relaciones sociales de producción capitalistas históricamente agotadas. El llamado "desarrollo verde" bajo el capitalismo es una forma demagógica, engañosa, de encontrar nuevas salidas para el capital excedente, sin realmente preocuparse por el medio ambiente y la supervivencia del planeta entero. Esta supervivencia y la civilización humana toda dependen ahora de una reorganización de la economía mundial sobre nuevas bases sociales de acuerdo con las necesidades de la vida y no de las ganancias de un puñado de magnates.

¡Exigimos la expropiación de toda industria contaminante sin compensación bajo control obrero!

Exigimos nuestro derecho a nuestro espacio vital, contra las monstruosidades metropolitanas.

¡Luchamos por reapropiarnos de nuestras vidas contra los vampiros del capital, por la expropiación de los expropiadores capitalistas y por el socialismo mundial!

Contra la opresión a la mujer

A pesar de que se insista con lo contrario, la opresión de las mujeres se ha incrementado en las últimas dos décadas, tanto en los países metropolitanos como en los periféricos. La decadencia y la crisis del capitalismo están conectadas indisolublemente con la crisis del patriarcado, el sexismo, el tráfico y todas las formas de violencia inflingidas sobre las mujeres.

La medida de la liberación de todos los explotados es la emancipación de las mujeres. La emancipación humana universal, el comunismo, mediante la revolución socialista mundial no puede ser lograda sin la abolición de todas las formas de opresión de género.

¿Qué Internacional?

La bancarrota capitalista mundial y sus implicancias sociales y políticas plantean, como nunca antes, la necesidad urgente de una Internacional revolucionaria del proletariado y todos los oprimidos para derrocar al capitalismo y reorganizar la sociedad sobre bases socialistas a escala mundial.

Pero esta Internacional obrera revolucionaria no puede nacer por decreto presidencial ni por la convocatoria de un Bonaparte militar populista, mucho menos un Bonaparte de un Estado burgués. La convocatoria de Chávez a una Quinta Internacional está dirigida sin base programática a un auditorio heterogéneo que cubre un amplio espectro que representa fuerzas de clase variadas y opuestas, incluyendo partidos burgueses liberales. Ya que las políticas exteriores son la continuidad de políticas domésticas, la V Internacional Socialista de Chávez aparece como la extensión internacional del PSUV chavista, un partido destinado a regimentar, contener y controlar cada una de las expresiones políticas de la clase obrera.

Esta referencia a una "V" Internacional, reconociendo de esa manera la tradición de la Cuarta Internacional fundada por León Trotsky y sus compañeros, tiene como objetivo atraer y entrampar fuerzas revolucionarias que provengan de esa tradición.

François Sabado, uno de los principales dirigentes del ex-Secretariado Unificado de la CI, ya ha respondido positivamente al llamado, aunque colocando en debate algunos puntos relacionados con los puntos de vista liberales "de izquierda" que prevalecen en Europa, particularmente en Francia en la ex LCR ahora liquidada en el NPA. De hecho, acepta que la cabeza de un Estado burgués pueda lanzar la iniciativa de una organización internacional de la clase obrera. Se rechaza toda la teoría marxista del Estado, de las clases, de la lucha de clases y de la transición al comunismo mediante la dictadura del proletariado, de un Estado que se desvanece del tipo de la Comuna de París. El próximo congreso mundial de la corriente internacional a la que está asociada Sabado está inscripta en la perspectiva liquidacionista de terminar con los restos de la tradición de la Cuarta Internacional en esa corriente.

Un camino similar es seguido por otras tendencias con una referencia trotskista (como la "Tendencia Marxista Internacional" de Alan Woods y muchos otros).

La Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional destaca que, especialmente en las condiciones actuales, la conquista, preservación y desarrollo de la independencia política de la clase obrera, de su programa, de sus organizaciones, partidos políticos y sindicatos son condición sine qua non para su lucha contra el capital, por una salida obrera y socialista a la crisis, por el poder obrero y el socialismo mundial.

Resolución del Secretariado Internacional de la CRCI
Atenas, 12/12/2009

miércoles 6 de enero de 2010

EL DISCURSO DE LA “COSMOVISIÓN ANDINA” UNA LECTURA MARXISTA DEL “MUNDO ANDINO”




En los últimos años hemos visto una proliferación de artículos, textos, seminarios acerca de la “cosmovisión andina” e incluso cursos de post grado acerca de interculturalidad y pensamiento andino auspiciados por el Gobierno actual, Universidades y ONGs.

La cosmovisión andina tiene una comprensión de la realidad como una totalidad natural gobernada por el principio de la complementación de opuestos. La realidad bajo esta visión es un mundo en equilibrio, donde coexisten en una relación armoniosa el entorno natural, social y el mundo sagrado de las huacas.
Esta manera de pensar y sentir la realidad, como toda construcción ideológica esta marcada por falsedades, medias verdades y mistificaciones. Precisamente es una construcción ideológica porque antes que aproximarnos a comprender la verdadera esencia del mundo o lo que esta sucediendo en la vida real, la oculta y nos retrotrae, es decir, nos devuelve hacia épocas pretéritas donde el hombre explicaba la realidad a partir de mitos, leyendas y cuentos o a partir de leyes inmanentes al mundo natural como en el siglo XVII. De manera muy resumida podemos mencionar algunas de estas ideas que difunden los divulgadores del “mundo andino”, los mismos que de entrada subrayan la pureza de su “cosmovisión”. En primer lugar, esta visión no es “pura creación” andina, tampoco es una recopilación pura de lo que decían los amautas antiguos; es más bien una creación ecléctica contemporánea, que incluye además de elementos andinos, componentes modernos, propios de una lógica burguesa de razonar, para ser más precisos; cuyo origen es posible rastrear en la segunda mitad del siglo XX; el “pensamiento andino” es ante todo el resultado de la elucubración de los antropólogos y filósofos de la cultura. En su discurso es muy evidente su énfasis en defenestrar los sustentos de la actividad científica y filosófica universal para reducirlo a un simplismo que denominan: “pensamiento occidental”. La dicotomía simple que repiten sin cesar los adeptos del “pensamiento andino” se expresa así:

Mundo andino Mundo occidental
Mundo en equilibrio Desigualdad social
Valores comunitarios Valores materiales, afán de riqueza
Respeto a la madre naturaleza Dominio de la naturaleza
Vida Comunitaria Individualismo
Lógica andina Lógica occidental,
Ciencia Andina Ciencia Occidental

Este es un punto de vista demasiado simple, una idea abstracta, básica, equívoca de la realidad. Ejemplo: La idea del “mundo andino” como un mundo en equilibrio donde se desarrollan y se desarrollaron sociedades homogéneas, donde imperó la reciprocidad horizontal, hasta la llegada de los españoles es una de ellas. Tal idea, contrasta con la verdadera realidad social de los pueblos andinos. Investigaciones recientes que dicen que las sociedades pre coloniales andinas, no eran sociedades homogéneas, la incaica, por ejemplo, era una sociedad escindida y marcada por los antagonismos sociales; una sociedad que generó un excedente económico y que dio lugar a una división del trabajo, consecuentemente a una división en clases sociales a cuya cabeza se hallaba el Inca y, por supuesto a la emergencia del Estado. Una sociedad que conocía de luchas en torno de intereses materiales, basta mencionar el advenimiento del incario marcado por la sangrienta lucha entre chancas e incas o la pugna sangrienta por el poder del Estado y el control del excedente generado por el trabajo comunario de la tierra entre Huascar y Atahuallpa.

Otra inexactitud: La cosmovisión andina hace el centro de su “crítica” a la “lógica occidental” o al “racionalismo occidental” y hace apología, (a pesar de constituir supuestamente un discurso ajeno a todo posible antropocentrismo) del “hombre andino” y su esencia cósmica. Para empezar, la lógica occidental es una idea abstracta, bajo este criterio simple se reduce el pensamiento universal a un único lugar de origen el occidente; siendo que la expresión cultural superior más notoria del mundo occidental: la filosofía griega, de ninguna manera es “pura creación” occidental, mucho menos se reduce al pensamiento limitado que supone la lógica formal aristotélica o el racionalismo cartesiano.

En la cosmovisión andina, no sólo la razón y los principios lógicos y científicos universales son tirados por la borda, sino que se exalta elementos místico irracionales como fuente del conocimiento “directo” o inmediato de la realidad por el tan mentado “hombre andino”. La objetividad, la causalidad, la distinción entre esencia y apariencia, etc. etc. sustentos de la actividad científica y filosófica son defenestrados y en su lugar aparecen una exaltación de elementos irracionales y místicos como los principios de una supuesta “nueva lógica y una nueva episteme”.

El texto que hoy ponemos a consideración del lector aborda estas cuestiones esenciales para el conocimiento de la realidad: en primer lugar una comprensión del ser de la realidad y luego, hablando en términos epistemológicos, la estructura del pensamiento andino. y el punto de partida del “saber andino”. Por tanto, lo que esta en juego aquí es aclarar algo que a todas luces parece evidente; algo que la “academia” burguesa del “mundo andino” calla y socapa: esta “cosmovisión” hace algún aporte al conocimiento de la realidad o por el contrario nos lleva a su desconocimiento y mistificación.
Todas las civilizaciones antiguas tenían una concepción o explicación del mundo; algunas como la griega desarrollaron además una lógica y una teoría del conocimiento; lo que la constituyo fue la capacidad de abstracción humana, para ser más precisos, la capacidad de abstracción científica de genios como Aristóteles o Heraclito fue la que inauguro una comprensión racional del mundo. La lógica formal aristotélica se interesa ante todo por la coherencia de las ideas que el hombre desarrollaba acerca de la realidad; su origen desde luego es la realidad objetiva. La necesidad del hombre de distinguir lo Verdadero de lo Falso o el blanco del negro es parte de esta lógica, la misma que sirve para explicar fenómenos simples de la realidad marcados por el estatismo o el aislamiento; pero no nos sirve para comprender fenómenos mucho más complejos marcados por el dinamismo de la realidad; una realidad marcada por procesos, donde el cambio de cualidad o la existencia de contradicciones antagónicas como motor del cambio constituyen una realidad innegable en los distintos ámbitos de la realidad. Esta manera de ver la realidad, es lo que se conoce como pensamiento dialéctico, una lógica que surge de una manera de ser de la realidad objetiva; una realidad donde nada permanece todo es y no es, donde lo único eterno es el devenir, un devenir perenne fruto de contradicciones internas, como bien sentenció Heráclito. Esta dialéctica de la vida se expresa en unidad y lucha de contrarios y cambio constante, en todas las regiones de la realidad (en la sociedad, es una realidad objetiva innegable, lejos de constituir la sociedad el reino de la armonía y el equilibrio, como dicen los apologistas del “mundo andino”, es, por el contrario, el ámbito del conflicto y de las luchas de clase, cuyo origen, en última instancia, deviene de los intereses materiales de los hombres). .
Esta manera de ver la realidad permitió distinguir dos lógicas, una formal aristotélica y otra dialéctica, inaugurada por Heráclito en la Grecia antigua, recuperada posteriormente por Hegel, aunque todavía bajo una impronta idealista objetiva hasta que llego Marx y desarrolla una dialéctica materialista. Una dialéctica que aparece en acción en toda su monumental obra, principalmente en El Capital, su obra más teórica. .
¿Qué es la dialéctica materialista?
Según Bertell Ollman la dialéctica es una manera de pensar el mundo que tiene su origen en las acciones e interacciones que tienen lugar en la realidad. El pensamiento dialéctico parte en la explicación de la realidad de las interacciones que tienen lugar en la realidad objetiva. Para el marxismo, el punto de partida del conocimiento de la realidad, tiene en última instancia, su origen en las interacciones en la vida económica. La realidad puede ser comprendida racionalmente, la esencia de la vida no se halla en el trasmundo sino en este mundo, el fenómeno encubre su verdadera esencia y descubrir esta esencia es la tarea del pensamiento filosófico y científico.

INVITACION: Presentación de Libro


Compañera o compañero, tenemos a bien invitarle a la presentación del libro, va adjunto breve resumen y afiche del evento, para que puedan hacer circular:

La Agrupación Marxista Revolucionaria les invita a la presentación del libro

El discurso de la “cosmovisión andina”
Una lectura marxista del “mundo andino”

de Jorge Luis Soza Soruco

que tendrá lugar en el Auditórium de la Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz (Zona Central, Calle Campero Nº52, frente al Liceo La Paz) a horas 19:00, el 13 de ENERO de 2010

jueves 24 de diciembre de 2009

respuesta a jorge echazu: Los ideólogos y el debate estratégico de la revolución socialista en Latinoamérica




Mauricio Lucio

Debate y métodos de polémica

Durante todo el siglo XX, en las filas del socialismo revolucionario, tuvo lugar un debate estratégico sobre la realización (el proceso de realización) del socialismo, una vez derrocado el capitalismo, el debate entre troskistas y estalinistas tiene ese trasfondo, el mismo que no debe perderse en cuenta al momento de presentar nuevos planteamientos sobre el mencionado debate o incluso si se lo plantea dentro la historiografía del movimiento socialista mundial y nacional.

Un ideólogo que firma como Jorge Echazú, viene publicando en varios artículos su antipatía contra una de las tendencias de aquel debate, mismos que nos llaman la atención por el infortunado nivel de desarrollo teórico que presentan, puesto que, como se dijo antes, el mencionado debate estratégico del socialismo no encierra un bagaje académico sino que es parte de la lucha política de los revolucionarios en el mundo entero, Las posturas del “ideólogo” referido forman parte del “lobby intelectual” de la actual elite en el poder.

Para sostener una discusión científica, deberíamos seguir el consejo de Gramsci:

“En el análisis de los problemas histórico-críticos es preciso no concebir la discusión científica como un proceso judicial en el cual hay un imputado y un procurador que, por obligación de oficio, debe demostrar que aquél es culpable y digno de ser quitado de circulación. En la discusión científica, dado que se supone que el interés sea la búsqueda de la verdad y el progreso de la ciencia, se muestra más "avanzado" quien se coloca en el punto de vista de que el adversario puede expresar una exigencia que debe ser incorporada, quizás como momento subordinado, en la propia construcción. Comprender y valorar en forma realista la posición y las razones del adversario (y éste tal vez sea todo el pensamiento pasado), significa haberse liberado de la presión de las ideologías (en el sentido peyorativo, de ciego fanatismo ideológico), para colocarse en un punto de vista "crítico", el único fecundo en la investigación científica”

El referido “ideólogo” publicó recientemente un artículo titulado: “trotskismo y su papel contrarrevolucionario mundial” (con fecha 25/04/2008), que nos transporta hasta aquel enfrentamiento entre las corrientes políticas nacidas de la Revolución Rusa. Sin embargo, a pesar de la forma en que es presentado, ese debate, tiene raíces mucho más serias de lo que cree y explica nuestro “ideólogo” en su artículo. Conviene aclarar el problema en forma precisa y honesta.

Cuando se reducen los planteamientos fundamentales, políticos y sociales, a una “lucha” por saber cuál dogma es más “oportuno”, la cuestión siempre resulta confusa e infantil. Engels, ironizaba con este tipo de “ideólogos - agitadores”, cuando decía que: “los marxistas quieren utilizar el materialismo histórico como pretexto para no estudiar la historia”, Hoy también vemos cómo estos “ideólogos”, con dos, tres o cuatro manuales se hacen “marxistas” hasta viejos, prefieren leer a Nikitin y Politzer, para informarse sobre física, ciencias naturales, economía y filosofía en uno solo. De esta forma se evitan la molestia de investigar los fenómenos reales políticos, sociales, vivos y concretos.

Actualmente se necesita incentivar la discusión mas extensa y profunda posible sobre la realidad contemporánea, misma que para ser fructífera debe ser conducida en forma honesta e inteligente, puesto que el propósito esencial es conocer el desarrollo histórico de la sociedad como premisa de una auténtica y concreta (práctica) transformación revolucionaria. Omitir esta obligación de la inteligencia es contrarrevolucionario en todo el sentido de la palabra.

Lenin no se cansó de repetir que “sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario”. ¿Qué otra cosa significa, para un revolucionario, ponerse a la altura de los acontecimientos?

Por eso es muy peligroso el método de los dogmatismos que, como se escucha ahora, por fuerza de una nostalgia avinagrada, vuelven a presentar sus conocidas prácticas como “lucidas teorizaciones”, como dijo el maestro de la juventud latinoamericana: “nada bueno pueden esperar nuestros pueblos de los viejos, mas que nostalgia y amargura”.

El trotskismo entre caricatura y realidad

Bajo los siguientes términos, el “ideólogo” nos presenta el problema:

“cuando España republicana fue víctima de la más brutal agresión de los fascistas españoles derrotados en elecciones libres y democráticas por el Frente Popular Español a cuya cabeza se encontraba el Partido Comunista de España […] el POUM en lugar de luchar con todas sus fuerzas contra el golpe fascista de Franco, dedicaban (sic) sus esfuerzos para luchar contra el…stalinismo”.

Cuando parece introducimos al análisis de los hechos que comprueban sus aseveraciones, el ideólogo escribe:

“no podemos entrar en el detalle de la obra del POUM de sabotaje a la revolución española por falta de espacio” (sic!!!)… “muy rápidamente podemos citar la actitud de los trotskistas en Vietnam, en Cuba, en China, en Nicaragua; pueblos que realizaban grandes movimientos revolucionarios, mientras los trotskistas encontraban siempre al enemigo en el “estalinismo”. En todos los procesos nombrados los grupos trotskistas fueron sancionados severamente, muchos trotskistas sufrieron la pena capital por sus traiciones”.

Ni un ápice de historia concreta. El “ideólogo” presenta sus pasiones como fundamento y nos expone un método particular de polémica cuando presenta al público un debate contra su adversario, adversario que presenta en forma de caricatura, sobre la caricatura realiza la mas “sesuda” crítica para concluir presentando ante todos la “superioridad” del propio razonamiento.

“¿cuál es la razón profunda de las actitudes trotskistas […] expliquémonos con todo detalle (¡¡) sobre todo lógicamente:”.

“Para el trotskismo clásico y según la “teoría de la revolución permanente”, los movimientos revolucionarios del mundo entero deben ser simultáneos, es decir deben producirse al mismo tiempo histórico por lo menos (sic) en los países capitalistas más industrializados como Alemania, Francia, Gran Bretaña o Estados Unidos; empero si la revolución se produce “en un solo país” nos encontramos con el estalinismo y el estalinismo debe ser combatido por considerársele el enemigo principal. Es con estas premisas (sic) que el propio Lev Davidovich Bronstein, consideraba (sic) que el socialismo en la Rusia atrasada no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir menos construir el socialismo, si no venía en su ayuda y auxilio la revolución en el occidente de Europa. […] Si aplicamos la misma “teoría” a los países del Tercer Mundo, la situación es mucho peor. Cualquier gobierno que proclame el socialismo por su cuenta y sin esperar la orden (¿?) de León Trotski y de los trotskistas que son sus herederos, no tiene validez por ser “estalinista” e incluso debe ser combatido con todas las fuerzas posibles. […] El trotskismo, entonces niega la posibilidad del “socialismo en un solo país” y ni siquiera de avances socialistas independientes y autónomos […] en espera paciente de la revolución proletaria en los centros del capitalismo desarrollado, los pueblos del Tercer Mundo deben, según el trotskismo (sic), dedicarse a combatir al…estalinismo.” (sic)

Teoría de la revolución socialista por etapas y teoría de la revolución socialista permanente

El método polémico utilizado por el “ideólogo”, nos obliga a presentar primero, fuera de toda caricaturización ideológica, el contenido real de la llamada teoría de la revolución socialista por etapas conjuntamente con la teoría de la revolución socialista permanente, para salir de la confusión infantil a la que nos ha llevado con su artículo y conducir hacia la comprensión real de los problemas que los ideólogos siempre presentan en forma sesgada y sectaria.

En Rusia, los mencheviques, en todo el agitado proceso que vivieron los revolucionarios socialistas de Europa a inicios del siglo XX, construyeron una teoría sistemática y especial sobre el curso de la revolución socialista, de ellos en adelante, partiendo de una premisa que explica que la sociedad se desarrolla en forma natural y evolutiva, transitando etapas de desarrollo social, de lo simple a lo complejo, por tanto los países atrasados pueden ver en las mas desarrolladas su propio desarrollo futuro. El esquema principal explica que toda sociedad “sana” debiera transitar del esclavismo al feudalismo, del feudalismo al capitalismo y del capitalismo al socialismo en una cadena que nos conducirá ¿seguramente? en su momento del socialismo al comunismo. Los mencheviques son los verdaderos precursores de esa teoría que se puede denominar revolución por etapas, Sus ideólogos (Plejánov, Martinov y otros) realizaban el siguiente razonamiento derivado de su concepción positivista-evolucionista sobre la revolución rusa, de 1897 en adelante:

a) Rusia es un país “oriental”, bárbaro, atrasado, feudal, precapitalista.

b) Por tanto, Rusia se halla madura para una revolución democrático-burguesa, para un “1789 ruso”, que eche abajo al zarismo y permita el libre desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas y de la democracia parlamentaria.

c) Por tanto, la burguesía liberal, antiabsolutista y antifeudal habrá de dirigir esta revolución, con el apoyo del proletariado y del campesinado.

d) Ya en el poder, la burguesía desarrollará el capitalismo en Rusia, mientras que la socialdemocracia (era el nombre de los partidos revolucionarios de la 2da internacional) organizará, en la oposición, al proletariado. Hasta que cuando Rusia se haya convertido en un país industrializado, moderno y maduro para el socialismo (como Alemania, como Francia o Inglaterra), el proletariado socialista llegará al poder.

A partir de 1924-25, (muerto el líder mundial de la revolución) Stalin elabora en nombre de la Internacional Comunista (IC), a propósito de China, la estrategia de la "revolución por etapas":
1.- La primera etapa, democrático-burguesa (o "agraria y antiimperialista", o "nacional y antifeudal"), como la obra de un "bloque de cuatro clases": el proletariado, el campesinado, la pequeña burguesía y la burguesía nacional.

2.- La segunda etapa, socialista, queda diferida sin plazos, para el futuro.

La expresión política de ese bloque en China fue la entrada del PC chino en el Kuomintang (partido liberal de China) de Chiang Kai-Shek, presentado ante todos como partido de la burguesía “antiimperialista y revolucionaria”. Esta política impuesta al PC chino de 1925 a 1927, culminó en el catastrófico fracaso de Shangai en 1927 (genocidio de los comunistas por el propio Chiang Kai-Shek)

Marx formuló expresamente una estrategia revolucionaria que denomino revolución permanente, sin embargo, en esta parte nos ocuparemos del debate estratégico a partir de la revolución rusa, por lo que podemos resumir la teoría de la revolución permanente como la enunció L. Trotsky a partir de 1905, en un folleto titulado “Balance y Perspectivas” (1906), cuyas tesis centrales son:

a) La Rusia zarista posee, sin dejar de ser un país atrasado y semifeudal, fábricas modernas con dimensiones y un grado de concentración equivalentes a los de los países adelantados capitalistas. Como esa industria rusa era en gran parte de capital extranjero, el peso social y político del proletariado ruso, concentrado y organizado en las grandes ciudades, era superior al de la débil burguesía liberal rusa.

b) En 1789 la burguesía democrática francesa dirigió la lucha contra el absolutismo feudal. En 1848, en Alemania, la burguesía tuvo miedo de la sublevación popular; fue menos confiada y se sintió menos segura que su homóloga francesa. La revolución (1848) se hundió porque ninguna clase se hallaba en condiciones de dirigirla. La burguesía ya no era lo bastante revolucionaria, y el proletariado todavía no era lo bastante fuerte ni estaba suficientemente organizado para ponerse al frente del movimiento. En la revolución rusa de 1905 la rueda había dado una vuelta completa. La burguesía era a la vez demasiado débil y temerosa ante el proletariado para luchar con decisión contra el zarismo. En cambio el proletariado ruso, mucho más poderoso que el proletariado alemán de 1848, había asimilado las últimas enseñanzas del socialismo europeo y aparecía como la vanguardia efectiva de la revolución contra el absolutismo.

c) Por consiguiente, la próxima revolución rusa desembocaría en la toma del poder por el proletariado, sostenido por el campesinado.

d) Una vez en el poder, el proletariado, apoyado por el campesinado, no podrá situarse dentro de marco de la revolución democrático-burguesa: por una parte, porque la dominación política del proletariado es incompatible con su esclavitud económica; por la otra, porque la realización de las tareas democráticas se encadena necesariamente con la realización de las tareas socialistas. El proletariado abolirá, por tanto, el régimen feudal, además se encontrará obligado a atacar los fundamentos mismos del capitalismo, con lo que tomará, así, medidas de carácter socialista.

Latinoamérica y el debate estratégico del socialismo

En Latinoamérica, en el curso de la década de 1930, los Partidos Comunistas, en coordinación con la Internacional Comunista, comienzan a tener gran peso político y popularidad en sus respectivos países. La IC atravesaba el llamado "tercer período" (1928-1933), siguiendo la famosa línea sectaria del Komintern. Los Partidos Comunistas, organizaron grandes y heroicas sublevaciones en el continente, como la revuelta de 1932 en El Salvador, los soviets de 1933 en Cuba y la insurrección militar de 1935 en Brasil, mezcla asombrosa de "estrategia moderada" del Frente Popular antifascista y táctica putschista del "tercer período".
A partir de 1935 la estrategia de la “revolución por etapas” se impuso en América Latina. En verdad, la Internacional Comunista jamás dio debate alguno al respecto. La única vez que el tema se sometió a la discusión en forma conjunta en el interior de la IC en Latinoamérica data de la actuación de Mariátegui en 1929 en la Conferencia de la IC en Argentina, donde la delegación peruana presentó una ponencia distinta a la línea oficial defendida a ultranza por el PC argentino.

Los eventos desarrollados en el mundo y específicamente en nuestro continente, encontraron en Mariategui una lúcida concepción materialista de la história, que ligaba el planteamiento sobre el carácter de la revolución a realizar, con el análisis de la clase o alianza de clases que la dirigirían en lucha contra el imperialismo y el régimen social a instaurar. Lejos de ser una cuestión académica este planteamiento señala la dinámica propia del enfrentamiento de las fuerzas sociales en el tránsito al socialismo como condición necesaria para lograr la independencia y superar el atraso.

La experiencia de la revolución rusa y el intento fallido de China (la política de “alianza de las cuatro clases”) confirmaban que plantearse estos problemas como necesidades políticas concretas era de suma importancia para los grandes emprendimientos sociales de la época.

Mariátegui explica la dinámica del proceso revolucionario del socialismo indoamericano:

“cumplida su tarea democrática burguesa (la revolución) deviene, en sus objetivos y en su doctrina, revolución proletaria”

“...nuestra misión es explicar y demostrar a las masas que sólo la revolución socialista opondrá al avance del imperialismo una valla definitiva y verdadera”

Mientras Codovilla (PC Argentino) aconsejaba sobre la famosa alianza con la burguesía nacional “antiimperialista y revolucionaria”, en la Conferencia Latinoamericana de la IC (Buenos Aires 1929) los representantes peruanos plantearon que:

“estas burguesías en Sudamérica que no conoce todavía, salvo Panamá, la ocupación militar yanqui, no tienen ninguna predisposición a admitir la necesidad de luchar por la segunda independencia, como suponía ingenuamente la propaganda aprista... En conclusión, somos anti imperialistas porque somos marxistas, porque somos revolucionarios, porque oponemos al capitalismo el socialismo como sistema antagónico, llamado a sucederlo, porque en la lucha contra los imperialismos extranjeros cumplimos nuestros deberes de solidaridad con las masas revolucionarias de Europa”

La posición de Mariátegui no se construyo de la lectura vulgar de algún manual sino que fue extraída del análisis honesto (ósea revolucionario, no ideológico) de los procesos reales del continente.

De la Revolución Mexicana (1910), Mariátegui saca una conclusión importante:

“En México, la burguesía y la pequeño burguesía que la sigue, con el confusionismo político que le es propio, congelaron el proceso insurreccional […] El socialismo no puede ser actuado sino por un partido de clase, no puede sino ser el resultado de una teoría y una práctica socialistas... Los políticos de la revolución mexicana, bastante distanciados entre ellos por otra parte, se muestran cada día menos dispuestos a proseguirla [a la revolución] como revolución democrática burguesa […], la burguesía se muestra inconsecuente”. [Lo remarcado es mío]

La base de la ruptura del naciente Partido Socialista Peruano (organizado e impulsado principalmente por Mariátegui) con el APRA de Haya de la Torre es justamente este “pequeño” y nada caricaturesco problema político.

Al referirse a esa ruptura, Mariategui dice:

“Contra la América del norte, capitalista, plutocrática e imperialista, solo se puede oponer eficazmente una América Latina, o Ibérica, socialista. La época de la libre competencia en la economía capitalista ha terminado en todos los campos y bajo todos sus aspectos. Estamos en la época de los monopolios, es decir, de los imperios. Los países latinoamericanos han llegado con retraso a la competición capitalista […]. El destino de estos países dentro del orden capitalista es el de simples colonias […]. La revolución Latinoamericana, será nada más y nada menos que una etapa, una fase de la revolución mundial. Será pura y simplemente, la revolución socialista. A esta palabra, agregad, según los casos, todos los adjetivos que queráis: anti imperialista, agrarista, nacionalista revolucionaria. El socialismo los supone, los antecede y los abarca a todos”.

Bolivia en el debate estratégico de la revolución socialista

En Latinoamérica durante el siglo XX se sucedieron varias insurrecciones obreras y campesinas e intentos revolucionarios de aplastar el orden explotador, como todos conocemos, solo en Cuba se consiguió el triunfo en forma sostenida. En todos los países, sin embargo, se llevaron a cabo varias transformaciones a partir de tales insurrecciones que los sociólogos llamaron revoluciones democrático-burguesas, puesto que no desembocaron en el socialismo. ¿Pero se puede decir que esas transformaciones superaron el atraso y la dependencia de nuestros países? Veamos un ejemplo concreto sobre la historia de Bolivia:

El 9 de abril de 1952, un golpe de Estado preparado por oficiales vinculados al MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario, partido nacionalista burgués y pequeñoburgués de Bolivia) fue deshecho a medias por las tropas gubernamentales de la dictadura militar oligárquica. El jefe militar del levantamiento, general Seleme, abandona discretamente el campo de batalla y corre a refugiarse a la embajada de Chile. Siles Suazo, el principal dirigente civil del MNR, le propone al régimen una "solución de conciliación", pero los militares en el poder exigen la rendición incondicional, En ese momento entra en escena un tercero e inesperado personaje: las masas populares de La Paz y los mineros del estaño, que trasforman lo que era una conspiración palaciega semi abortada en una de las más impresionantes insurrecciones obreras de la historia de América Latina. Durante tres días el pueblo de La Paz, y sobre todo los mineros de Milluni y Oruro, se arrojaron, armados de fusiles tomados al enemigo y de cartuchos de dinamita, contra el ejército regular, que será finalmente aplastado, aún cuando no sin antes haber cañoneado los barrios obreros de La Paz, causando 1.500 muertos en las filas populares. El MNR llega así al poder, sostenido (o quizá prisionero?) por las milicias obreras, que sustituyen al disuelto ejército y exigen la nacionalización inmediata de las minas pertenecientes a los tres grandes "barones del estaño": Patino, Hoschshild y Aramayo, odiados explotadores de los obreros. Después de muchas vacilaciones, Paz Estensoro (MNR), sometido a la presión de los mineros en armas e incapaz de hacerles frente, proclama en octubre de 1952 la expropiación (con indemnización) de los monopolios mineros. Entretanto, en el campo los sindicatos campesinos, comienzan a expropiar por su cuenta los latifundios y a ocupar las tierras. Paz Estensoro se ve obligado a avalar y legalizar esta situación de facto mediante el Decreto Ley de Reforma Agraria No. 3464 de agosto de 1953 que abolía el latifundio y disponía la distribución de las tierras entre los campesinos, con ciertas excepciones, como las "empresas ganaderas" en Oriente, para las cuales se admitían superficies que llegaban hasta las 50.000 hectáreas, con lo que se desembocaba en una generalización de los minifundios en Occidente.

En ese mismo momento comienza la declinación de la revolución “democrático-burguesa” boliviana. En julio de 1953, Paz Estensoro adopta medidas para restablecer el ejército profesional y vuelve a abrir el Colegio Militar. Era el primer paso dentro de una "larga marcha atras", que iba a efectuarse con la benéfica ayuda del imperialismo norteamericano. Después de la visita de Milton Eisenhower, hermano del presidente de los Estados Unidos (verano de 1953), el gobierno de USA va a financiar generosamente al tesoro boliviano, recibiendo a cambio también generosas concesiones petroleras, con las que se beneficiaron la Tennessce Gas Co., la Monsanto Chemical Co., la Murphy Oil Corporation y la Union Oil and Gas of Louisiana. En 1955, Paz Estensoro, suscribe el Código del Petróleo popularmente conocido como "Código Davenport", según el nombre de su verdadero autor, un abogado de las transnacionales petroleras norteamericanas.

Paz Estensoro es remplazado en 1956 por un nuevo presidente del MNR, Siles Suazo, quien va a desviar aún más la corriente hacia la derecha. Para resolver los problemas financieros del gobierno, Siles apela a un especialista norteamericano del Fondo Monetario Internacional, George Jackson Eder, y aplica el famoso "plan Eder" de "estabilización monetaria", en Bolivia: congelación de salarios, liberación del intercambio, apertura al capital foráneo, etc. Paralelamente, Siles, siempre con la ayuda "desinteresada" de USA, continúa reforzando y consolidando las fuerzas armadas regulares.

En 1960, Paz Estensoro vuelve al poder, despreciado por los obreros y carente de base popular hasta su caída, muy poco gloriosa, en 1964, bajo un golpe de Estado del mismo ejército regular que el MNR había prolijamente reconstituido y mantenido desde 1953.

La primera preocupación de la junta militar de Barrientos-Ovando será el desarme de las últimas milicias obreras y la represión de los sindicatos de mineros. En mayo de 1965, la mina de Milluni, base de los revolucionarios de 1952, será bombardeada por la aviación y ocupada por el ejército después de sangrientas batallas. La represión se abate asimismo sobre las zonas mineras de Oruro, Sucre y Potosí, al igual que sobre los barrios obreros de La Paz.

Para recompensar el celo de los pretorianos bolivianos, el gobierno estadounidense abrirá con amplitud aún mayor los cordones de su bolsa: durante 1966 tan solo, el régimen militar boliviano va a recibir préstamos por 14.5 millones de dolares del BIRD; 10,9 millones de la AID y 18 millones del EMI. A cambio, ya en obligación de dar, la rica mina Mathilde será cedida a la United States Steel Corporation y a la Philips Brothers, el petróleo de Santa Cruz a la Gulf Oil, amplias extensiones de tierra se concederán a la Grace Co., etc.

¿Dónde estaba la famosa alianza de las cuatro clases de la revolución democrático-burguesa que debía garantizar la construcción del capitalismo en alianza con el proletariado como reza la teoría de la revolución por etapas defendida por los estalinistas? ¿Se logró salir del atraso y la dependencia respecto del imperialismo con esta revolución democrático-burguesa? ¿Se destruyó la base material sobre la cual la oligarquía mas retrógrada se asienta?

El fracaso del reformismo militar de Torres y el triunfo de los fascistas bolivianos de Banzer & Co., sostenidos por el imperialismo (CIA), los gorilas brasileros y… el Movimiento Nacionalista (¿?) Revolucionario (¿?), muestran en forma clara que la búsqueda de la “tercera vía” nacionalista burguesa, o democrático-burguesa es imposible en la práctica.

Conclusión

La formación del Estado en América Latina tuvo un carácter estrictamente funcional a la anexión imperialista de éstos países al sistema económico capitalista, en muchos episodios de la historia latinoamericana el Estado supo reorganizar el orden capitalista bajo la supervisión imperialista por la incompetencia y la debilidad de la burguesía nativa.

La crítica de la economía política enseña cómo se van componiendo las líneas matrices de explotación para toda la clase dominante en los países desarrollados, lo que para las clases dominantes de los países dependientes está vedado, siendo que su debilidad consiste justamente en que nuestros países tienen controlado su principal fuente de riqueza por el capital extranjero imperialista y no por las clases dominantes nativas que reciben las migajas de tal explotación. Al existir distintos niveles de tasas de ganancias en una misma formación social (imperialista tecnificada y capital nativo dependiente), se crean varios estratos en la clase dominante, que en determinados momentos del desarrollo se presentan como conflictos interburgueses, generando una lucha por el control del Estado, que cuenta como dijimos con esa particularidad de relativa autonomía, que desembocan regularmente en procesos políticos populistas y resultan, como se vio en el ejemplo boliviano, en una nueva recomposición dentro del orden burgués-imperialista con ciertas concesiones a los sectores burgueses menos favorecidos pero que en última instancia no dejan de depender de la implacable preponderancia del imperialismo.

En su conjunto, la historia de las revoluciones o semi revoluciones burguesas en América Latina (exceptuando Cuba) es la de la incapacidad orgánica de la burguesía latinoamericana para llevar a cabo las tareas tradicionales de la revolución democrática de una manera duradera, radical y definitiva.

En la época de Lenin (1920), el Comité Ejecutivo de la IC (de la que él era parte) formuló una estrategia de la revolución para América, que deriva del balance de la Revolución Mexicana en los siguientes términos: “Los campesinos sojuzgados se sublevan y hacen una revolución. El fruto de su victoria les es robado por explotadores capitalistas, aventureros políticos y aspavientos “socialistas”…”, por lo que: “los campesinos oprimidos y traicionados deben ser despertados para la acción y la organización revolucionaria. Se les debe inculcar la verdad de que no pueden liberarse por sí solos, en su condición de campesinos, y que deben unirse al proletariado en su lucha común contra el capitalismo. El Partido Comunista debe acercarse a los campesinos. No debe hacerlo con fórmulas y teorías abstractas, sino con un programa práctico apto para despertar a los campesinos para la lucha contra el terrateniente y el capitalista. La unión entre los campesinos pobres y el proletariado es absolutamente indispensable; únicamente la revolución proletaria puede liberar a los campesinos, echando el poder del capital. Únicamente la revolución agraria puede impedir que la revolución proletaria sea aplastada por la contrarrevolución”

La concepción materialista enseña que no se puede juzgar a los individuos por lo que piensan de sí mismos o lo que piensan de los fenómenos de su entorno, la incapacidad teórica de los “ideólogos” del estilo de los echazú se explica por la incapacidad práctica de la izquierda boliviana, y por lo que podemos ver, mucho de la incapacidad práctica se debe a la ceguera teórica, a la imposibilidad de basar las premisas teóricas en investigaciones concretas de las situaciones concretas, reemplazando ese razonamiento por el compromiso con ideologías sectarias, oportunistas y preelaboradas. Aunque, no se pueda juzgar a los “ideólogos” por lo que plantean en sus limitadas concepciones de la realidad, Sí podemos prevenir a la joven intelectualidad, a los obreros conscientes, a los campesinos y trabajadores de nuestro país para que se aparte de todo tipo de “ideólogos” y se apoye más en la ciencia y en la historia concreta.
22 de diciembre de 2009