7 de febrero de 2013

PRONUNCIAMIENTO DE LA AGRUPACION MARXISTA REVOLUCIONARIA SOBRE EL IPT DE LA COB

PRONUNCIAMIENTO DE LA AGRUPACION MARXISTA REVOLUCIONARIA SOBRE EL IPT DE LA COB Contra el viraje cada vez más anti-obrero y anti-popular del MAS y del gobierno de Evo Morales Pongamos en pie una Tendencia, por un Instrumento Político de los Trabajadores verdaderamente revolucionario, obrero, anti-imperialista, democrático y de masas Ninguna confianza en la burocracia (Trujillo, Pérez y Solares) En estos momentos, la Central Obrera Boliviana (COB) está discutiendo una cuestión de primer orden para los trabajadores y las nacionalidades oprimidas. Luego de años de darle vueltas la burocracia de la COB ha decidido impulsar la creación del Instrumento Político de los Trabajadores (IPT) u/o Partido de los Trabajadores. La creación del IPT, es una expresión de la agudización de la lucha de clases y de una progresiva ruptura de las masas con el nacionalismo indigenista. La creación del IPT se produce al calor de un proceso continental, donde se ve una tendencia de las clases trabajadoras a romper con los gobiernos nacionalistas burgueses y pequeño-burgueses, producto de su agotamiento (“derechización”) y compromisos con el imperialismo. En el caso de Bolivia, tiene lugar al abrirse una nueva etapa política: el gobierno de Evo Morales y el MAS, ha intentado aplicar un “gasolinazo”, resistido y derrotado por los trabajadores afiliados a la COB. Posteriormente un ataque contra los pueblos indígenas del TIPNIS, queriendo imponer el proyecto de IIRSA (de construcción de una carretera), produciendo la ruptura de 2 de las 5 centrales campesinas con el gobierno y su proyecto de “capitalismo andino” (CIDOB y CONAMAQ). A esto se le suman otros sucesos, como la lucha de los fabriles contra el Código de Trabajo, e incremento salarial; la huelga más larga en el sector de médicos, enfermeras y trabajadores en salud contra el alargamiento de la jornada de trabajo (de 6 a 8 hrs), y la enorme gesta de los mineros de Colquiri, que encabezados por Severino Estallani libraron un férreo combate contra los cooperativistas aliados al MAS para conseguir la nacionalización 100% de toda la mina (hecho que fue pagado con el asesinato del compañero Víctor Choque a mano de los patronos y con la total complicidad del MAS). El IPT se pone en discusión por el distanciamiento de Trujillo y Pérez respecto del MAS Pero el factor determinante de la creación EFECTIVA del IPT ha sido el relativo distanciamiento de la burocracia de Trujillo y de Pérez respecto del aparato partidario oficialista. Ellos no están consiguiendo negociar con el MAS mejores condiciones para la burocracia de la COB, ni tampoco lugares en las listas del MAS. De modo que no es que las facciones obreras más combativas de la COB estén dirigiendo la creación del IPT, sino que quienes dirigen son aquellos que fueron electos con el apoyo de Evo Morales y el MAS. Basta recordar el XV Congreso de la COB en Tarija, donde Trujillo fue electo con la ayuda de los operadores del MAS, (al igual que Miguel Pérez en la FSTMB). Ellos han convocado a la 1ª Conferencia Político-Sindical de los Trabajadores de Bolivia realizada en Cochabamba el 17 y 18 de enero y ahora convocan al Primer Congreso del IPT, para el 21 y 22 de febrero, en el distrito minero de Huanuni (la mayor concentración obrera del sector minero, que cuenta con mas de 4000 obreros asalariados) Los documentos de la Comisión Política de la COB En las reuniones de la Comisión Política de la COB, se ha debatido una propuesta de declaración de principios, un programa de gobierno y un estatuto, que no han sido debatidos democráticamente antes de la Conferencia sobre el IPT en Cochabamba. Esto ha generado que una gran mayoría de los asistentes a la Conferencia del IPT cuestionaran a dichos documentos. Este cuestionamiento se dirigió asimismo a la propia forma en que se organizó la discusión. Al parecer, Trujillo no había leído el documento de la Comisión Política, considerando esto como un aspecto secundario, y había dejado todo librado a los tres componentes principales de la misma (Jaime Solares, dirigente del ala burocrática históricamente opositora al MAS; Montoya, operador de Trujillo en la Comisión; Javo Ferreira, dirigente de la LOR-CI). Se otorgaron 30 días para debatir los documentos. Trujillo y Pérez quieren que el IPT sea “independiente de la COB” para evitar el control de las bases Ha quedado en el candelero la indicación (varias veces repetida) de Trujillo y de Pérez de mantener la “independencia sindical del IPT”, o sea, que el IPT sea independiente de la COB. Esta indicación, en el estado actual de las cosas, se dirige fundamentalmente contra Solares, pero además de todo encierra la perspectiva política de transformar al IPT en un órgano partidario a la manera de los profesionales de la burguesía, que aunque dirigido por burócratas, no guarde relación orgánica con las bases de la COB (y no deban rendir cuentas a la COB, las Confederaciones y los sindicatos), por tanto es una medida para limitar la participación de la clase obrera, y encerrarlas en la acción económica peticional. Los revolucionarios, siempre hemos luchado contra las tendencias que planteaban el autonomismo del movimiento sindical con relación al partido. Solares ¿ala de izquierda de la COB? Jaime Solares, asesor cultural de la COB y miembro de su Ejecutivo Nacional, plantea que “aspiramos a llegar al poder para gobernar, pero si no se da por lo menos seremos la segunda fuerza” (esto es alimentado por que la COB, tiene unos dos millones de afiliados en su seno). En sus intervenciones, sentó el planteo político en un fuerte ataque al gobierno de Evo Morales y al MAS, habló de un IPT forjado “desde las bases”, de “socialismo” y de “conquista del poder político por los trabajadores”. El planteo de Jaime Solares, elude, al igual que el documento de la Comisión Política, la destrucción del Estado burgués y la Dictadura del Proletariado, es decir, la organización de los trabajadores como clase dominante mediante la dirección de un Partido Revolucionario. Aspira a que el IPT le sirva para transformarse en un Lula boliviano, y mientras no pueda, se dedicará al cretinismo parlamentario, en oposición a la utilización de las diputaciones como tribunas revolucionarias del proletariado. Solares busca utilizar estos choques con Trujillo y Pérez para hacer creer a la izquierda que junto a él se puede llevar adelante un proyecto superador. Pero no se delimita públicamente del otro bloque burocrático, ni propone documentos alternativos. Por lo tanto, sus llamados a la izquierda a que lo apoyen contra Trujillo y Pérez son una absoluta farsa. Si Solares quisiera realmente romper con Trujillo y Pérez, debería hacerlo explícito y en esos términos, llamar a la izquierda a que lo apoye. Pero esto no ocurre: Solares busca a transformarse en un Lula boliviano usando a la izquierda de “comparsa”. Quienes lo sigan se integrarán a él, o serán usados y estafados, como cuando en 2009 Solares se bajó a último momento de la lista común con la izquierda, para no enfrentar a Evo Morales. El gran peligro: que el IPT pase a ser un engendro anti-obrero y parlamentarista funcional a los partidos patronales En estas condiciones, el IPT, que tanta esperanza suscita en amplios sectores de los trabajadores, fundamentalmente mineros, podría transformarse en un engendro anti-obrero y parlamentarista funcional a los partidos patronales. Así como Trujillo y Pérez, aliados del MAS en la COB, se han decidido después de varias vueltas a dar adelante con el IPT, para maniobrarlo en sus propios términos, también el MAS directamente, a través del PCB y el PCML, y distintos sectores de la burocracia a nivel sectorial se esfuerzan ya por mostrar que el IPT puede ser un complemento del MAS. El llamado de la burocracia de Trujillo y Pérez, luego del Ampliado de Sucre (23 y 24 de enero) a conformar una “brigada obrera parlamentaria” (El Cambio, 25/1), es interpretado por muchos burócratas oficialistas como una posibilidad de entrar al Parlamento para votar con el MAS. En el mismo sentido, “la jefa departamental del MAS, Leonilda Zurita-histórica dirigente del movimiento cocalero-, dijo que la creación del partido de la COB no afectará ni debilitará al Gobierno; sino que fortalecerá a las organizaciones sociales” (La Opinión, 19/1). No dilatar la creación del IPT con cualquier excusa Y mientras no puedan lograr esto, buscarán que se retrase todo y el propio IPT no pueda presentarse en el 2014. Petroleros, sin ir más lejos, estuvo junto a Luz y Fuerza al lado de Evo Morales el día del Estado Plurinacional, y es una de las alas más masistas de la burocracia y de las organizaciones afiliadas a la COB. “El Cambio”, sacó una nota en base a las declaraciones de Hugo González (dirigente petrolero) el cual planteó que la creación del IPT “’no es de la noche a la mañana’, porque se deben tomar en cuenta varios aspectos, como la definición ideológica” (El Cambio, 26/1). Desde la AMR repudiamos estas declaraciones y sostenemos que esta pretensión dilatoria debe ser extensamente denunciada, al igual que toda pretensión de transformar a los parlamentarios obreros en apéndices del MAS. Tenemos que tener parlamentarios obreros revolucionarios y una candidatura obrera revolucionaria a la Presidencia que confronte políticamente con el masismo (la nueva derecha) y también con la vieja derecha. Como AMR, del mismo modo que rechazamos el electoralismo parlamentario, rechazamos toda maniobra que apunte a evitar la inscripción del IPT para las elecciones de 2014, porque somos enemigos del cretinismo anti-parlamentario y del abstencionismo, que sólo favorecerá al MAS. El hecho de que los documentos no sean revolucionarios o no se esté democratizando la discusión no puede ser, según la AMR, una excusa para evitar que el IPT exista y se fortalezca, porque sabemos que en muchos casos, son los mismos operadores del MAS dentro de la burocracia de la COB los que están evitando que los documentos sean revolucionarios y que se democratice la discusión: el MAS quiere evitar que exista una posible candidatura obrera a la izquierda del gobierno, porque desnudaría su viraje cada vez más anti-obrero y anti-popular. La izquierda boliviana y el IPT: sectarismo y oportunismo El Ampliado de Sucre ha resuelto convocar ya el Congreso de Fundación del IPT para el 21 de febrero (en el distrito minero de Huanuni). Esto encuentra a la izquierda boliviana en un proceso de enorme disolución, confusión y adaptación, según el caso. El POR: una posición sectaria funcional al MAS y opuesta a su propia tradición El POR no ha tenido el menor reparo de utilizar el planteo correcto de la necesidad de una lucha por destruir el Estado burgués y la instauración de la dictadura del proletariado, como excusa para negar la necesidad de la pelea parlamentaria (de la cual los bolcheviques han sabido hacer un uso ejemplar para los revolucionarios), aliándose de este modo con el MAS y sus operadores políticos, entre ellos la burocracia de campesinos, cocaleros, colonizadores, magisterio y bartolinas. La pelea de los revolucionarios no se encuentra de espaldas al IPT, sino sobre y dentro de él, planteando la necesidad de un programa verdaderamente revolucionario para que la COB adopte una perspectiva de clase, en contra de la burocracia. De lo contrario, los militantes del POR darán la espalda a aquello que dicen defender en el propio periódico “MASAS”, como las Tesis de Pulacayo, la experiencia del Bloque Obrero-Parlamentario, la Asamblea Popular de 1971 y el FRA. Darán la espalda a la propia experiencia desarrollada por el POR a fines de los 70’s en Brasil, cuando como parte de la Tendencia Cuarta Internacionalista (TCI) que integrara junto al PO de Argentina, impulsaran la lucha de Causa Operaria (hoy PCO) por un PT revolucionario, obrero, anti-imperialista, democrático y de masas, y de la cual el dirigente de la CERCI (organización de alcance latinoamericano dirigida por el POR boliviano), Atilio da Costa, formó parte militante. La militancia porista no puede aceptar que su organización, de histórica trayectoria en la historia de Bolivia, acepte la falsa polarización POR vs IPT, pues la situación actual ofrece al POR una histórica oportunidad para luchar por el programa revolucionario. Llamamos al Centro de Estudios César Lora, y a toda célula, comité regional o dirigente del POR que se oponga al sectarismo de la dirección del POR (sectarismo completamente funcional al MAS), para que el POR rompa el bloque OBJETIVO con el gobierno y participe en el Congreso de Fundación del IPT para luchar en común por una Plataforma que luche por un IPT revolucionario, obrero, anti-imperialista, democrático y de masas. Lo otro es seguir adaptados a una burocracia partidista que ha traicionado la estrategia, táctica de la clase obrera. Lambertismo, la ASR y los morenistas de todo pelaje: absoluta adaptación a la burocracia de la COB Diversas corrientes del trotskismo internacional con mayor o menor influencia en nuestro país, como el lambertismo, la corriente de Peter Taëffe (Alternativa Socialista Revolucionaria, ASR –de Cochabamba-) y variantes del morenismo, como por ejemplo la UIT-CI, representada por Miguel Lamas, militante de La Protesta y de APR (Alternativa Popular Revolucionaria) han saludado sin delimitarse de la burocracia esta iniciativa del IPT. Contribuyen de esta manera, al desarrollo de una versión boliviana del lulismo. En el mismo terreno se colocan Lucha Socialista (LIT)y el MST, expulsados de la LIT. No es casual: todas estas organizaciones han sido tributarias de la adaptación dentro del PT brasileño, al negar la necesidad de plantear un programa. Por eso tienden a confluir con la propia burocracia de la COB, que ha cambiado la propuesta original de nombre del partido (Frente de la Revolución Social) por PT, en clara referencia a la trágica experiencia brasileña, donde un burócrata (Lula) originalmente enfrentado a la dictadura acaba gobernando para el imperialismo. Ni el lambertismo ni la ASR pueden explicarse de modo coherente como han pasado del apoyo incondicional (aunque con algunas criticas) al programa nacionalista pequeñoburgués del MAS, a la perspectiva del IPT. La LOR-CI busca un lugar en la dirección del futuro IPT sin luchar frontalmente contra ambos sectores de la burocracia En otro orden, la LOR-CI, por su parte, elevada a un rol de relativa importancia por su participación en la Comisión Política, no ha intervenido en la Conferencia de Cochabamba atacando los planteos de ambos sectores de la burocracia respecto del IPT, sino que se limitó a la abstracción de “un IPT sin capitalistas, terratenientes ni banqueros”. Esto se explica por el miedo (real) a ser excluidos de la Comisión Política, espacio que sin embargo, no debe ser conservado a expensas del silencio, sino reforzando la denuncia a los postulados de las burocracias en pugna, y construyendo realmente desde las bases el IPT (como antes denunciaba la LOR-CI que la burocracia se negaba a hacer). La política actual de la LOR-CI constituye la búsqueda de un acuerdo tácito con la burocracia para ingresar a la dirección del IPT, es decir, una política centrista y oportunista. Desde la AMR defenderemos frente a cualquier posible intento de expulsar a Javo Ferreira de la Comisión Política(dado que defendemos la mayor democracia al interior de la COB y del futuro IPT). La AMR llama a conformar un Bloque para luchar por un IPT revolucionario, obrero, anti-imperialista, democrático y de masas Desde la AMR convocamos a todos los trabajadores, estudiantes, campesinos, a sus organizaciones y a los luchadores y a todas la izquierda de Bolivia, a romper con cualquier expectativa en el gobierno de Evo Morales y el MAS, y a dar la lucha por un Instrumento Político de los Trabajadores verdaderamente revolucionario, anti-imperialista, obrero, democrático y de masas. Estamos ante un fenómeno de importancia mundial y especialmente latinoamericano. Por eso aceptamos la colaboración de la Tendencia Piquetera Revolucionaria (TPR) de Argentina en la lucha por esta Plataforma (a pesar de nuestras diferencias sobre la cuestión del voto a Evo Morales el 2005 y en la cuestión de la Constituyente de 2007), y entendemos también que la Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional (CRCI) debe sumarse a nosotros en esta lucha política, debatiendo y colaborando en todos los planos. Un cierto número de organizaciones se encuentran dudando, paralizadas o en crisis sobre este punto. Hasta cierto punto es natural; pero la clase obrera exige definiciones. Como marxistas revolucionarios, entendemos que aquí lo que tenemos es una suerte de burocracia centrista (pues ya hemos visto como accionaron contrariamente en la lucha de clases, por ejemplo en la lucha por la nacionalización 100% de Colquiri), pero al mismo tiempo, están dando pasos concretos hacia la organización formal de un partido obrero separado de la burguesía y su Estado (aunque sea formalmente). En ese sentido, somos conscientes de que el IPT no es y no será el Partido Obrero que necesita el proletariado boliviano, pero no nos quedaremos fuera a observar y criticar sin bregar por este objetivo, porque esa postura corresponde a charlatanes y no a revolucionarios. De nada servirá esperar el fracaso o la cooptación del IPT por la burguesía y el imperialismo para luego decir ‘teníamos razón’. La tradición marxista llama a apoyar cualquier iniciativa que constituya un primer paso adelante en la diferenciación política de los obreros respecto de los patrones (como se ve en los planteos de Lenin y Trotsky sobre el Partido laborista inglés). El único Partido Obrero es el partido revolucionario, pero un IPT, en tanto partido separado de la burguesía, se plantea como un avance, donde impulsaremos el debate y el esclarecimiento de la vanguardia mas avanzada de obreros. En ese sentido, llamamos a Agenda Revolucionaria, a Tesis 11, a Patria Insurgente, y a todas las organizaciones que se reclamen de la lucha obrera y popular a fijar posición para sumarse a esta pelea. Las pequeñas o grandes posibilidades que hayan de intervenir para transformar al IPT en un partido revolucionario no pueden ser desperdiciadas luchar por darle un contenido y perspectiva revolucionaria al IPT: ahí tenemos que hacernos valer nosotros, agrupando de forma DIFERENCIADA contra la burocracia, formar una tendencia dentro del IPT. Por todo esto, como AMR lucharemos por un IPT que a su vez sea orgánico a las bases de la COB, que permita la más absoluta libertad de tendencias, y seremos férreos opositores a las perspectivas reaccionarias de la burocracia: 1) Un IPT revolucionario, porque es la única manera de que sea realmente independiente de la burguesía y del Estado capitalista. 2) Un IPT anti-imperialista, porque la clase obrera debe encausar el frente único que lidere a toda la nación oprimida de Bolivia en la lucha por su definitiva emancipación. 3) Un IPT obrero, porque debe ser el instrumento de la COB, y por lo tanto, someterse a la decisión de sus bases, en oposición a cualquier idea de que el IPT sea “independiente de la COB”. 4) Un IPT democrático, porque es cualquier traba 'centralista’ sería funcional a la burocracia contra las tendencias más consecuentes (del mismo modo que aplica este concepto Álvaro García Linera en el MAS). 5) Un IPT de masas, porque debemos llenar al nuevo partido de la mayor cantidad de obreros posibles para reforzar el movimiento político independiente de nuestra clase, para que se expresen los sectores más explotados y radicalizados, y oponernos a cualquier concepto ‘vanguardista’ que en manos de la burocracia terminará siendo una pantalla para constituir un ‘partido de cuadros’ democratizante y frente-populista. Como dice la bandera de la COB, “la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismo”. Desde la AMR, para eso, apostaremos a fondo en la lucha e inscribimos nuestra lucha por el IPT en la pelea por el Partido Obrero y por la IV Internacional. La única forma de independencia política obrera es el partido revolucionario, para superar las cadenas de la explotación del hombre por el hombre y de la opresión imperialista sobre Bolivia, Latinoamérica y todo el mundo. Desarrollemos, además de la lucha económica, la lucha política, la lucha teórica. Agrupación Marxista Revolucionaria (AMR) Bolivia Lunes 3 de febrero de 2013

A esquerda pequeno-burguesa, a burocracia sindical e a frente popular

Bolívia – novo PT A esquerda pequeno-burguesa, a burocracia sindical e a frente popular Como esses setores mantêm a capitulação perante o regime burguês Os setores da burocracia sindical ligados ao MAS (Trujillo e Pérez) têm enfrentado crescentes desgaste com os trabalhadores devido ao rabo preso com o governo nas negociações salariais. Para evitar a própria bancarrota política eles tomaram a iniciativa de impulsionar o novo partido. A esquerda da burocracia, liderada por Solares, da mesma maneira, também tenta capitalizar o desgaste do MAS. Ambos setores manobram com o objetivo de transformar o novo IPT numa espécie de PT brasileiro, negociando com o governo o reforço da frente popular pela esquerda. O objetivo é transformar o IPT numa força parlamentar que possa captar os votos dos setores dos trabalhadores descontentes com o MAS, com o objetivo de eleger deputados e lucrar com a negociação de favores com o governo. Vários líderes da burocracia sindical têm declarado explicitamente que o novo partido, uma vez conformando uma “brigada operária parlamentária”, “não afetará nem debilitará o governo, mas fortalecerá as organizações sociais”. Por trás da fraseologia esquerdista está a tentativa de fortalecer a contenção dos trabalhadores. Alguns sindicalistas, como Hugo González, dirigente nacional dos Petroleiros, tentam manobrar para “tornar mais revolucionário o programa”, e evitar que o IPT possa se apresentar em 2014. Ambos setores colocam os trabalhadores a reboque da burguesia nacionalista, na tentativa de evitar o maior desgaste do MAS e até de evitar o confronto com a direita. A mesma política é seguida pelo PCB (estalinista), pelo PCML (maoísta), pela burocracia sindical da Federação dos Petroleiros e da Federação da Luz e Força e pela esquerda pequeno-burguesa dita trotskista. Vários grupos das chamadas internacionais trotskistas, principalmente o morenismo, têm apoiado a fundação do IPT sem delimitar-se das manobras da burocracia sindical. Tal é a posição da UIT-QI (Unidade Internacional dos Trabalhadores – Quarta Internacional), representada pelo agrupamento denominado La Protesta e pela APR (Alternativa Popular Revolucionária), da ASR (Alternativa Socialista Revolucionária) lambertista, da Luta Socialista (ligada à LIT) e do MST (expulso da LIT). Em maior ou menor grau essas correntes atuam a reboque do governo nacionalista do MAS. Não por mera coincidência, as organizações irmãs no Brasil têm mantido uma política de total adaptação à frente popular liderada pelo PT. O próprio nome proposto pela COB, IPT, deixou de lado o nome original (Frente da Revolução Social) e é uma clara referência ao Partido dos Trabalhadores no Brasil. O setor liderado pelo ex secretário executivo da COB, Jaime Solares, é apoiado abertamente pela UIT-CI (La Protesta), irmão gêmeo da CST, corrente do PSOL, cujo principal expoente é o Deputado Federal Babá, e da Izquierda Socialista na Argentina. A LOR-QI, ligada ao PTS argentino e à LER-QI brasileira, mantém a tradicional política morenista de controle dos aparelhos. Longe de plantear uma luta no seio do IPT com o objetivo de ganhar os trabalhadores para uma política revolucionária, tenta manter a participação na Comissão Política Gremial a qualquer custo; não interveio na Conferência de Cochabamba contra ambos setores da burocracia e se limitou a levantar a palavra de ordem de “um IPT sem capitalistas, latifundiários nem banqueiros”. Na prática, representou uma capitulação à burocracia para conservar o cargo na direção e, dessa maneira, acabou abandonando a denúncia anterior de que a burocracia não impulsionava a construção de um partido dos trabalhadores a partir da base. Uma típica política centrista.

Bolívia O que representa a fundação do novo PT?

06 de fevereiro de 2013 Bolívia O que representa a fundação do novo PT? O ascenso das massas trabalhadoras na América Latina e a tentativa da burocracia sindical de canaliza-lo no próprio benefício A COB (Central Operária Boliviana) anunciou a criação do IPT (Instrumento Político dos Trabalhadores) numa conferência, denominada “Primeira Conferência Político-Sindical dos Trabalhadores da Bolívia”, realizada na cidade de Cochabamba, localizada a 400 km ao sudeste de La Paz, nos dias 17 e 18 de janeiro, como uma "alternativa dos trabalhadores para a concretização dos objetivos da COB". O secretário executivo da central, Juan Carlos Trujillo, ainda destacou os "erros" e a "má gestão" do governo liderado pelo presidente Evo Morales. Foram aprovados os documentos que deverão ser aprovados no congresso fundacional oficial marcado para o dia 21 de fevereiro. A declaração de princípios, o programa de governo e os estatutos do partido tomaram como base os documentos apresentados pela Comissão Política da COB. Os principais organizadores da Conferência foram a federação minera (FSTMB) e a Universidade Operária do Século XX. Além de Juan Carlos Trujillo, participaram Jaime Solares (membro do Conselho Executivo Nacional da COB), dirigentes e militantes das Centrais Operárias Departamentais de Cochabamba, Oruro, Tarija, La Paz e Santa Cruz, das confederações e federações de fábricas, dos professores, dos profissionais da saúde e de outros setores. O IPT está nascendo a partir dos sindicatos. A COB, fundada ao calor da revolução de 1952, sob a liderança do histórico líder Juan Lechin Oquendo, reúne os principais sindicatos de trabalhadores do país. Em 1970, chegou a fazer parte da Assembleia do Povo, que apoiou o general populista Juan José Torres. Inicialmente, apoiou abertamente o governo do presidente Morales, mas acuada pelo ascenso dos trabalhadores em luta contra os ataques promovidos pelo governo nacionalista, a burocracia sindical se distanciou do apoio formal. O avanço das tendências pela construção de um partido operário Um dos principais focos do ascenso do movimento operário na Bolívia acontece região mineira de Huanuni, que conta com grandes tradições de luta. Ocupou um lugar de vanguarda na revolução de 1952. Entre 1969 e 1971, protagonizou as marchas de ocupação de La Paz em 1985. Na década de 1980, foi a única mina do Combol a não ser fechada. Foi finalmente privatizada em 1999, mas nacionalizada novamente em 2002. No levantamento popular de outubro de 2003, durante as chamadas “guerra da água” e “guerra do gás”, os mineiros de Huanuni foram em massa a La Paz, enfrentaram o Exército e provocaram a queda do presidente neoliberal Sánchez de Losada que levou ao governo de Evo Morales. Em outubro de 2006, 800 trabalhadores assalariados enfrentaram os cooperativistas da região que, impulsionados pelo Ministro de Minas de Evo e as multinacionais inglesas, tentaram se apoderar das melhores jazidas. Após a resistência ter deixado um saldo de mais de 10 trabalhadores mortos, 4.000 cooperativistas pobres foram incorporados como assalariados da estatal Mineira Huanuni. Os mineiros de Huanuni, que hoje conta com 5.000 trabalhadores, foram determinantes na derrota da burocracia sindical nas eleições da direção da Central Operária do Departamento de Oruro no mês de novembro do ano passado, que, apesar de tratar-se de ter um caráter centrista, é a favor do IPT e contrária ao MAS. O programa da nova diretoria reivindica “os Documentos do XXXI Congresso Mineiro e do XV Congresso da COB nos que se planteia a necessidade de organizar o instrumento político dos trabalhadores. Por meio deste instrumento lograr uma representação operária no Parlamento para converte-lo, como indicam as Teses de Pulacayo, em tribuna revolucionária”. Em Colquiri, a Central Operária Departamental é dirigida por Severino Estallani, um dirigente mineiro e opositor ao MAS e também favorável à construção do IPT "pela base"). Em La Paz, a Central Operária Departamental é opositora a Trujillo). Medidas similares foram adotadas pelos trabalhadores da Caixa Nacional da Saúde, no Departamento de Oruro, os trabalhadores da CNS em Oruro, pelo Sindicato dos Trabalhadores da Universidade Técnica de Oruro, e setores dos professores rurais e dos Aeroportos. Os trabalhadores têm aprovado em assembleias a colheita de fundos adicionais para suportar a criação e manutenção do IPT, o que revela o ascenso do movimento dos trabalhadores na direção da fundação de um partido político independente do nacionalismo burguês. Qual é o significado da fundação do IPT? As tendências pela fundação de um partido dos trabalhadores se acentuaram devido ao aprofundamento da crise capitalista que provocou o aumento da crise do regime burguês de conjunto. O governo nacionalista viu reduzir-se a capacidade de manter o colchão social estruturado com a finalidade de conter o avanço das massas e, principalmente a organização independente. Em 2010, maciços protestos das massas trabalhadoras obrigaram o governo Evo Morales a voltar atrás na aprovação da reforma do Código do Trabalho. A burocracia desempenhou um papel de contenção fundamental contra o “gasolinaço”, quando o governo decretou um grande aumento nos preços dos combustíveis em dezembro de 2011, que detonou enormes protestos. No ano passado, atuou da mesma maneira contra a luta dos trabalhadores da saúde, que protagonizaram a greve mais longa da última década, e da educação, na luta dos mineiros de Colquiri, que encabeçados por Severino Estallani conseguiram a nacionalização de 100% da mina, e no paro de três dias, impulsionado sob a pressão dos trabalhadores pelo aumento do salário mínimo. A direção da COB rompeu a unidade na luta com os indígenas mojeños (yuracares) e chimanes contra o plano do governo de atravessar o Parque Isiboro-Secure – Tipnis com uma rodovia, que foram duramente reprimidos pelo governo; por trás, devido aos benefícios esperados pelo aumento dos negócios do setor mineiro na região. A questão do Tipnis provocou a ruptura de duas das cinco federações camponesas com o MAS. As tendências na direção à criação do “partido da COB” se tornaram particularmente fortes após a queda da direção da COB, liderada por Pedro Montes, fortemente desgastada pela subordinação ao governo de Evo Morales, no XV Congresso da COB, realizado há um ano, no contexto do ascenso das lutas populares e do forte desgaste do governo nacionalista. A fundação do IPT expressa, em primeiro lugar, o ascenso do movimento dos trabalhadores na América Latina que avança contra as várias alas do regime burguês, incluindo os setores nacionalistas. Por outro lado, a burocracia sindical está tentando se adiantar a essa tendência com o objetivo de direciona-la para seu próprio controle. Na reunião cume da COB, realizada nos dias 14 e 15 de maio, a burocracia sindical surfou a onda do IPT (Intrumento Político dos Trabalhadores), impulsionando uma comissão para a fundação, enquanto tirava o apoio aos indígenas de Tipnis e não cumpria a paralisação convocada por 72 horas. Por um partido operário revolucionário e independente da burguesia A saída para os trabalhadores bolivianos está na organização independente de todos os setores da burguesia, incluindo os setores da esquerda nacionalista, pela construção de um verdadeiro partido operário revolucionário de massas, sob a base dos sindicatos e contra a burocracia sindical, da COB em primeiro lugar. Neste momento, essa luta deve ser impulsionada de maneira independente dentro do IPT, dando continuidade à luta dos trabalhadores contra o Decreto 1126, a Lei Financeira e a defesa do Tipnis. As “nacionalizações” devem ser reivindicadas sob a base da expropriação dos setores vitais da economia sob o controle operário, a começar pelos bancos e os setores da mineração e hidrocarbonetos. A luta contra o burguesia nacional e o imperialismo passa pelo rompimento com os organismos controlados por eles, como o FMI, a OMC, o BM e o Mercosul, e a luta pelos Estados Unidos Socialistas da América Latina. O IPT não é um partido operário revolucionário com possibilidades de derrubar o regime burguês. Ele tende a se configurar como um partido centrista. Mas a continuidade do ascenso da luta das massas, insuflada pelo aprofundamento da crise capitalista deverá colocar à ordem do dia o avanço dos revolucionários a luta contra os setores burocráticos no interior do IPT. O exemplo do desenvolvimento da situação na Bolívia mostra que a tendência à organização política pelos trabalhadores avança na América Latina. No Brasil, essa tendência atingiu um ponto alto durante a década de 1980 e levou à formação da CUT após as oposições sindicais terem tomado a direção de mais 1.500 sindicatos impulsionados pela escalada da inflação. O ascenso foi contido pelos planos Cruzado e as políticas neoliberais viabilizadas pelas mercadorias de baixo custo produzidas pelos operários, principalmente, chineses submetidos a condições de semiescravidão. No próximo período, esse processo deverá ser retomado colocando em primeiro plano o inevitável confronto das massas trabalhadoras com a burguesia e o imperialismo.

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