22 de septiembre de 2011

Defolteemos, el ´modelo argentino´ para el mundo

Defolteemos, el ´modelo argentino´ para el mundo

Por Jorge Altamira

Financieramente, la economía de la Unión Europea está quebrada. Por este lado, ya no hay salidas y se abre camino una crisis política de alcances históricos. La información que ofrecen los medios de comunicación acerca de la solvencia de los bancos tiene una relación remota con la realidad. La Oficina de Auditoría Internacional (véase Financial Times, 30/8) acaba de advertir sobre “las inconsistencias de las previsiones por quebrantos de la deuda griega por parte de bancos y aseguradoras”; es decir que el capital de los bancos es negativo. Esta falsificación contable se produce cuando la desvalorización de esa deuda es mayor al 50%, aun cuando cuenta con avales y garantías de la Unión Europea. El JP Morgan ha recargado las tintas: “Ningún banco (¡!) -dice- ha hecho provisiones por pérdidas sobre la deuda de ningún país (¡!) durante la primera parte del año”. Los franceses BNP Paribas y CNP Assurances convencieron a sus auditores de que el mercado de la deuda griega era “demasiado ilíquido” para poder valuarlo, un pretexto grosero para ocultar sus pérdidas en esos títulos. En realidad, Grecia se ha convertido en una “economía de transacciones (al contado), el sistema bancario está terminado, el poco dinero que queda se está fugando” -este año se han ido 190 mil millones de euros; 300 mil millones se encuentran en el exterior. El economista Jeffrey Sachs habla de una “completa barrida de las líneas de crédito para Grecia y de un estrangulamiento intenso”, o sea que no tiene medios propios de salida de ninguna especie. El BNP tiene el 6% de sus activos expuesto a la deuda pública de Europa, o sea la totalidad de su capital -y mucho más a la deuda de bancos y corporaciones privadas. La niña mimada de la Unión Europea, Alemania, sólo investigó -si se lo puede llamar así- la solvencia de la mitad de sus bancos (el quebranto de los demás lo dio por descontado), para descubrir que su exposición a la deuda europea es 32 veces el valor de sus capitales. Los resultados de las “pruebas de resistencia” efectuadas por los gobiernos restantes de la UE a sus propios bancos fueron ignorados como una farsa.

Derrumbe de mercados monetarios

Esgrimir, sin embargo, la imposibilidad de valuar activos es un pretexto de dudoso valor, pues supone una ruptura del mecanismo de las transacciones financieras y una valuación de activos que tiende a cero. Una periodista del Financial Times, Gillian Tett, ya había expuesto antes (25/8) que la supervivencia de la banca europea estaba asociada a los préstamos de corto plazo que recibe de los fondos de cobertura norteamericanos -o sea que se endeuda para disimular la bancarrota. El problema es que esos fondos comenzaron a retirar su dinero de los bancos europeos desde junio -“silenciosamente” y “sigilosamente”- hacia Estados Unidos. Se trata de un mercado monetario, de corto plazo, de la friolera de ocho billones de dólares. Naturalmente, el costo de este financiamiento “ha explotado a niveles que son ‘masivamente prohibitivos’ -e insostenibles”. “Los bancos franceses no se pueden financiar”, informa Financial Times (15/9); tienen una exposición a la deuda griega que supera holgadamente el promedio. Morgan Stanley, otro banco, ha calculado que el 58% de esos ocho billones deben ser refinanciados antes de dos años y que el 47% en menos de un año. Los fondos que salen de Europa se ‘refugian’ en los bonos del Tesoro norteamericano. Este ‘retorno’ al dólar se manifiesta por doquier y explica las devaluaciones que están sufriendo numerosas monedas como, por ejemplo, el real de Brasil -el que ha comenzado a caer como un plomo.

Gillian Tett se equivocó, sin embargo, cuando supuso que las autoridades europeas se abstenían de intervenir ante este retiro de fondos para evitar la sospecha de que Europa se encontraba en las vísperas de una bancarrota similar a la que afectó a Estados Unidos en 2008, cuando quebró Lehman Brothers. Una semana más tarde, los cinco principales bancos centrales del mundo se unieron para hacer lo que la periodista misma estaba recomendando: una oferta ilimitada de fondos por cuatro meses, para sustituir la sequía del mercado monetario. Los bancos europeos han perdido acceso a más de 700 mil millones de dólares en financiamiento en esa moneda. La acción de rescate por parte de los Estados, además de probar que el capital está privado de locomoción propia y amenazado, por lo tanto, de disolución, no pasa de ser una operación de dilación, porque los fondos que proveen esos bancos centrales deben obtener la contrapartida de garantías (acciones, títulos) de valor real de mercado -precisamente lo que les escasea. De acuerdo a otro periodista del Financial Times: “En el primer trimestre del año que viene, vence una cantidad récord de financiamiento a plazo en Europa. No es claro que el Banco Central Europeo pueda hacer frente a este apoyo de liquidez que los bancos van a necesitar si los mercados rehúsan el refinanciamiento. El sistema monetario y financiero de Europa se está desmoronando”. No lo dice la IV Internacional, sino la biblia de la prensa financiera. Muchos son los que hablan de una quiebra de bancos centrales, debido a este vuelco de dinero a fondo perdido por parte de los mismos; sus capitales se tornarían negativos. El capital negativo de un banco central solamente se puede superar por medio de un rescate fiscal (hoy las finanzas públicas están en ruinas) o de un derrumbe de la moneda nacional (por la emisión de dinero no recobrada).

La flamante directora del FMI trató de clarificar un poco la situación de derrumbe, cuando dijo que los bancos europeos necesitaban ser recapitalizados por sus gobiernos en 200 mil millones de euros. La mujer se quedó muy corta, claro, pero provocó un tumulto cuando pidió que fueran los acreedores de los bancos los que los rescataran mediante la transformación de sus títulos en acciones de los mismos. El primer caso comportaría una nacionalización parcial de los bancos, algo que los capitalistas resisten -aunque los bancos franceses ya operan como sucursales públicas, pero bajo dirección privada. El segundo provocaría, además de una desvalorización de los créditos (pérdida para los acreedores), una desvalorización del capital, debido a la emisión de un número mayor de acciones. Ambos casos llevarían a caídas de las Bolsas, o sea que afectarían los valores de capital del conjunto de la burguesía -deflación y depresión. Esto explica el rechazo que ha suscitado en los medios financieros.

“Argentinización”

El famoso economista Nouriel Roubini acaba de propiciar “la solución argentina” para los problemas mundiales (Financial Times, 19/9) -algo que no debería enorgullecer a la Presidenta porque los K no tuvieron que ver nada con ella, ya que apoyaron hasta último momento la convertibilidad. Roubini sostiene que los males de Europa, afectada por el derrumbe de Grecia, no tienen principio de salida si no se habilita la salida de Grecia del euro, el retorno a la dracma, la devaluación de la moneda y ‘dracmificar’ los depósitos y la deuda pública. Las pérdidas enormes que sufriría la banca europea, como consecuencia de este ‘defol’ de Grecia, deberían ser compensadas por sus respectivos gobiernos, en especial Alemania y Francia. Lo mismo habría que hacer con Portugal o Irlanda. Italia y España podrían ser socorridas por los fondos públicos que se dejarían de usar en el salvataje a Grecia. La desvalorización de la deuda pública griega atraería fondos nuevos (‘buitres’) al mercado financiero de Grecia.

La ‘solución argentina’ no tuvo, sin embargo, nada de argentina: fue una ‘solución china’, pues a partir de abril de 2002 el ingreso de China al mercado mundial resucitó el mercado agroexportador de Argentina y habilitó la salida de aquel derrumbe. Ninguna devaluación podría devolver a Grecia al mercado mundial (salvo en el turismo), cuando la sobreproducción mundial es mayor que nunca, hay guerras de monedas y se pronostica una acentuación de la recesión en Europa y Estados Unidos, así como el deterioro de la demanda de China e India. Los fondos que ha emitido la Reserva Federal para sostener la posición de los bancos norteamericanos, desde finales de 2008, no han logrado reanimar el mercado de crédito. En su mayor parte han vuelto al Banco Central como una reserva o colchón contra una bancarrota, o para financiar operaciones especulativas en distintos mercados nacionales -que solamente han servido para tornar a la crisis más explosiva. Lo mismo está ocurriendo ahora con los bancos europeos, a partir de la intervención de los cinco bancos centrales antes mencionados. La ‘solución argentina’ a la crisis mundial equivaldría, en estas condiciones, a producir una declaración internacional de quiebra del capitalismo: esa es la diferencia.

Suiza no es un paraíso

Los extremos que ha alcanzado la crisis mundial se perciben más que en los grandes números, en las sutilezas. Cuando, hace dos semanas, Suiza abandonó el libre cambio del franco suizo, para detener su revalorización y frenar el ingreso masivo de capitales, y ató su cotización al euro (que se está devaluando por la crisis en Europa), dejó al descubierto que ninguna moneda podría servir como reserva de valor (un rol que, hasta hace poco, lo cumplía el dólar) -ni siquiera el oro. Demostró, simplemente, que los capitales no encuentran refugio a la devaluación del dólar que promueve Estados Unidos; que los capitales no pueden transmutarse en las distintas formas monetarias que tiene su circulación. Brasil fue el primero en seguir el ejemplo de Suiza, al devaluar el real, dando forma más clara a la ‘guerra de monedas’ que había denunciado su ministro de Economía. Por el momento, esos capitales que han salido por temor a devaluaciones han ido a la adquisición de las deudas públicas norteamericana y alemana, a cuyos Estados se les atribuye mayor poder financiero. Pero la crisis europea, en un caso, y la emisión de dólares, en el otro, no dejan de socavar en forma efectiva o potencial al euro y al dólar, respectivamente. El oro, por su lado, una vez que fue elegido como refugio en la crisis -bajo la sospecha de una generalizada devaluación de monedas-, ha sido objeto de una especulación intensa y pasible de una gran manipulación de su precio. Las quiebras provocadas por la especulación han acentuado la tendencia a nuevas especulaciones, financiadas con dinero público. En este cuadro, Europa ha desnudado su enorme dependencia del dólar -moneda que financia sus deudas: Europa opera en euros, pero se endeuda en dólares, porque el stock de euros no alcanza para el conjunto del financiamiento bancario. El proceso monetario y financiero ha perdido conexión con el proceso productivo. Al agudizar su carácter ficticio y su distanciamiento de la valorización real del trabajo social, ha reforzado la tendencia a la bancarrota y a las quiebras de todo tipo.

´Anchluss’ (Anexión)

No hay situaciones sin salida, obvio. Pero la salida deberá ser encontrada a través de crisis sociales y políticas excepcionales. En 1990, la entonces República Federal Alemana se engulló a Alemania Oriental a través de un costo fabuloso para sus finanzas públicas, que le permitió confiscar las mejores empresas del Este y financiar el cierre de las que competían con el capital internacional. Le llevó una década y media recuperar las condiciones que la habían hecho una competidora formidable -y esto gracias a la disolución del bloque soviético y al mercado de China-, también. Son muchos los que piensan que algo similar podría ocurrir, pero para el conjunto de Europa. Alemania, sin embargo, no podría financiar un Anchluss en esta escala; antes tendría que provocar un derrumbe social de sus futuros vasallos. Es contra este obstáculo que se estrellan las propuestas de producir una unión fiscal de los Estados de la Unión Europea y un mercado europeo único de deuda pública, que intente reciclar la bancarrota en curso y la lleve a una salida indolora.

La crisis no ha puesto en cuestión solamente la Unión Europea. Algo similar ocurre con el acople entre Estados Unidos y China -el eje del ciclo económico de la última década. La salida a la crisis plantea, para el capital, la profundización del desarrollo del mercado capitalista en China -o sea la dislocación de la protección estatal. Se menciona hasta el hartazgo la deuda pública de Estados Unidos con China, pero se olvida la deuda de China con el capital privado occidental que ha ingresado a razón de 100 mil millones de dólares por año en más de una década. Es capital dinero, el primero, contra capital industrial y financiero, el segundo (China tiene, además, una deuda monetaria con sus bancos de un par de billones de dólares en yuanes.) En Europa se plantea el desmantelamiento de la protección de sus naciones ‘periféricas’, incluida Italia. La economía capitalista mundial reclama el desmantelamiento de las barreras al capital financiero internacional. Es el choque inevitable entre potencias y entre las clases sociales.

Blindados

Final: en Argentina se discute el futuro del ‘modelo’ con referencias al precio de la soja o al mercado automotor de Brasil. Qué mediocridad. Se usan elementos circunstanciales para escamotear un proceso histórico de derrumbe del capital -el cual no tiene nada que ver con la tendencia a largo plazo del consumo de un poroto por la modificación de la dieta en Asia, sino con la disolución de las relaciones de capital. De golpe, los ‘gurús’ de la ‘globalización’ se olvidan de la conexión instantánea de los mercados financieros y de su fuerza dislocadora internacional en un marco de bancarrota. En el mundo se ha puesto en marcha un movimiento de masas que será, en corto tiempo, gigantesco y que pondrá al capitalismo frente a su desafío definitivo.

LA MARCHA INDÍGENA DESENMASCARA AL “PROCESO DE CAMBIO”

TIPNIS: El gobierno sin posibilidad de maniobra
Miguel Lora Ortuño
A pesar de todo lo que ha hecho, el gobierno no ha podido desmontar la marcha de los indígenas de tierras bajas que permanecen tercamente en la carretera, concentrando la atención y la furia del país. Las críticas de los sectores ecologistas en el plano internacional han recrudecido, dejando al desnudo la hipócrita prédica del presidente indígena defensor de la “Pachamama”.


Como último recurso, haciendo caso a los indigenistas en sentido de que un indio tiene mayores posibilidades de entenderse con los marchistas, Evo Morales ha enviado al canciller Choquehuanca para que negocie con los marchistas y logre frenar la marcha, pero paralelamente ha montado un bloqueo en Yucumo con los llamados “interculturales” y ha enviado medio millar de carabineros con la clara intención de impedir el avance de los marchistas.
Hasta ahora todo ha fracasado. La posición de Choquehuanca de negar cínicamente la existencia de un bloqueo oficialista en Yucumo, con el argumento de que es “invento” de la prensa, enerva a la gente porque no se puede concebir una postura más cínica en el “jefe de la diplomacia” boliviana. La decisión de Morales de ir a conversar con los cien desertores que abandonaron la marcha en el mismo Isiboro Sécure, en lugar de debilitar la movilización, ha provocado mayor repulsa en los marchistas y en la opinión pública nacional.
La movilización de los carabineros le ha creado otro problema al gobierno; los curas, la oposición política y los propios parlamentarios masistas han señalado que sería inconstitucional impedir por la fuerza que la marcha llegue a La Paz. Incluso los folkloristas han pedido al gobierno que cumpla con su obligación constitucional de garantizar la integridad física de los marchistas hasta que lleguen a la sede de gobierno.
¿Qué le queda a Evo Morales? ¿Estará dispuesto a pagar un altísimo costo político reprimiendo la marcha? A estas alturas de los acontecimientos podemos señalar sin temor a equivocarnos que toda posibilidad de maniobra en el gobierno se ha agotado y, si tiene todavía un poco de sentido común, debería abrir el paso para que los indígenas lleguen a La Paz.
El “proceso de cambio” desenmascarado
Aparecen como hongos los “analistas”, hasta la víspera fervientes defensores del “proceso de cambio” y adulones del “genial presidente indígena”, esta vez para lazar quejumbrosas voces a coro. Unos acusan al gobierno de haber traicionado al proceso de cambio y a la “filosofía” de la defensa de la “pachamama”; otros dicen que ha sido conducido a un callejón sin salida por sus asesores de la “derecha neoliberal”; algunos, aquellos que adoptan poses de profundos “teóricos”, dicen que –en el camino— ha cambiado de contenido de clase, de indígena “revolucionario” se ha trocado en “agente del imperialismo”.
Todos aterrizan en el mismo terreno subjetivista de pensar que un gobierno puede simplemente cambiar de naturaleza por sus errores, por la acción de los asesores o por la incomprensión de los protagonistas sobre la naturaleza del glorioso “proceso de cambio” que se inicia en Bolivia hace apenas seis años. Además, todos ellos parten de la convicción de la viabilidad de que procesos como las que estamos viviendo en Bolivia pueden sacar al país del atraso y la miseria y permitir el paso indoloro del capitalismo al socialismo (revolución democrático cultural).
El enjambre de “analistas” no entiende nada de lo que está ocurriendo en el proceso social boliviano y, si algunos sospechan algo, no tienen el coraje ni la lucidez para hacerse una severa autocrítica de sus desvaríos “teóricos”.
Sólo el POR, usando el marxismo como método de interpretación de la realidad, ha señalado las causas materiales de por qué el gobierno del MAS –a pesar de su desbordante verborrea demagógica y supuestamente antiimperialista—estaba condenado a desarrollar una política burguesa y a terminar como agente del imperialismo. Ha señalado que representa al sector pequeño propietario de los campesinos (cocaleros, colonizadores ahora llamados interculturales y a esa inmensa masa de pequeños parcelarios que son producto de la reforma agraria de 1953) cuyo interés material y legítimo es la defensa de su pequeña propiedad privada, su aspiración a convertirse en grandes propietarios y empresarios prósperos.
De manera natural, esta inmensa masa de explotados del agro choca con los intereses materiales de otro sector indígena que se asienta sobre la propiedad comunitaria de la tierra que perdura en las TCOs en el Oriente y en los ayllus en el Occidente, porque consideran que la única forma de agrandar su pequeña propiedad es a costa del avasallamiento de las tierras comunitarias que en el Oriente sobreviven como reservas forestales. Se trata de una de las manifestaciones del choque de formaciones sociales del ámbito pre capitalista que sobrevive en el país.
Sin embargo, este choque entre la pequeña propiedad privada y la propiedad comunitaria de la tierra se agotaría ahí si Bolivia no estuviera inmersa en la economía capitalista mundial, fenómeno que la convierte en semicolonia dominada por el imperialismo a través de sus tentáculos, las transnacionales, y controlada ideológicamente por una infinidad de canales como la educación, las ONGs, la gran prensa y la cultura en general. La dominación imperialista es sobre todas las clases oprimidas del país, sobre los campesinos pequeños propietarios, sobre los originarios comuneros, sobre los trabajadores asalariados y sobre las vastas capas de la clase media empobrecida de las ciudades.
Lo aparentemente paradójico de este proceso es que el gobierno MAS que empieza como la encarnación de los de los intereses materiales de los pequeños propietarios, explotados por el imperialismo, termine fungiendo como “socio” de las transnacionales, como sirviente del poder extranjero y de la clase dominante nativa, ésta última, fatalmente condenada a convertirse en instrumento del amo extranjero debido a su debilidad económica.
En consecuencia, la política que desarrolla el gobierno del MAS, lejos de superar el atraso y la miseria de los pequeños propietarios, lo que hace es remachar sus cadenas de opresión ejercitada por el imperialismo. En el actual conflicto del TIPNIS, de imponerse la construcción de la carretera, quienes se llevarán la parte del león serán las transnacionales y los empresarios privados; los “interculturales” y cocaleros se limitarán a depredar manualmente como hormigas el parque, pero cada vez más sometidos por el imperialismo.
El balance político, a esta altura de los acontecimientos, confirma a plenitud la interpretación que hizo el POR de la naturaleza del MAS y de su gobierno. Desenmascara categóricamente los desvaríos de los intelectuales que abrazaron el posmodernismo reaccionario como sustento ideológico del “proceso de cambio”. Evo Morales, para mantenerse en el poder, está condenado a cobijarse a la sombra del imperialismo y terminar reprimiendo a sus aliados de la víspera, al movimiento obrero y a la política revolucionaria del proletariado expresada en el programa del POR.
* Profesor de Filosofía y dirigente de la Unión Revolucionaria de Maestros (URMA) del POR.

Marcha indígena: “Es momento de que se levante todo el pueblo boliviano”

Las y los mil marchistas están bajo el sol quemante de la Amazonía, con poca agua, bloqueados por la Policía Nacional y por un puñado de campesinos afines al presidente Evo Morales, quienes aseguran que el camino desde Yucumo hasta La Paz pertenece a la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), motivo por el cual la Octava Marcha Indígena “no va a pasar”, según el secretario general de esa entidad, Guzmán Aliaga. El mismo mandato tienen los 465 efectivos policiales establecidos en el lugar. Para resistir el calor implacable, las y los indígenas recogieron del monte algunas ramas y recortaron palmeras para improvisar refugios.
“Una de las primeras necesidades de la marcha -la más urgente- es que se respete nuestro derecho a la libre transitabilidad de las vías camineras, sobre todo de esta carretera, la que nos lleva a La Paz. Segundo, necesitamos asistencia en medicamentos, no solamente para los niños, sino para todos los marchistas. También necesitamos leche, para la nutrición de los niños. Y lo otro es alimento, para todos los marchistas. Además nos faltan carpas, porque no hay para la totalidad de los marchistas. Si hubiera una lluvia no podríamos cubrirnos todos”, dijo el presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), Fernando Vargas Mosúa.
En la mañana, Vargas se acercó al bloqueo policial para solicitar que les permitieran avanzar unos tres kilómetros hacia Yucumo y buscar algún lugar más conveniente donde instalar a la marcha, mientras espera a seguir su camino hacia La Paz. La respuesta policial fue un “no” rotundo. Ahora los uniformados están con sus escudos a diez metros de los marchistas, quienes mastican su rabia pero no se permiten reaccionar ante las agresiones permanentes del gobierno nacional.
“Queremos denunciar públicamente que ya no existe razón para que la Policía esté donde está. Ya no hay los colonos amenazándonos, no existen, porque se alejaron unos cinco kilómetros. El pueblo debe saber que al frente de nosotros no hay ni un colono (un afiliado a la CSCIB). Nosotros quisiéramos avanzar tres kilómetros para acercarnos más a localidad de Yucumo”, dijo Vargas. Ayer, cuando la octava marcha llegó aquí, los interculturales se dedicaron a hacer estallar dinamitas, a modo de desagradable bienvenida. La Policía y la Fiscalía indicaron que no encontraron explosivos en el bloqueo de Yucumo, mientras seguían los bloqueadores seguían haciéndolos sonar periódicamente, para intentar amedrentar a los marchistas, muchos de los cuales están junto a sus familias.
“Queremos llegar a estas quebradas para poder asearnos. Necesitamos bastante agua para los machistas, para los niños, para beber, cocinar, es fundamental y urgente”, afirmó el líder mojeño. Pero los uniformados argumentan que tienen orden de no permitir avanzar ni un centímetro a los indígenas.
“Pedimos al pueblo boliviano que está apoyando, que siga apoyándonos. Es momento de que se levante todo el pueblo boliviano para manifestarse ante la injusticia que sufrimos los pueblos indígenas que estamos aquí atrapados, acorralados”, dijo Vargas.
“Ahora somos rehenes de los policías enviados por el Ministerio de Gobierno. Denunciamos públicamente que una vez más se vulneran nuestros derechos de los pueblos indígenas. Se vulneran nuestros derechos a la libre transitabilidad y a reclamar lo que por ley nos corresponde; exigimos respeto a nuestras vidas, a la naturaleza, a nuestro territorio, pero sobre todo exigimos que se respete nuestro derecho a vivir dignamente como pueblos, relacionados con la naturaleza”, agregó el presidente de la subcentral del TIPNIS.
El cordón de policías instalado en el puente del arroyo Chaparina permite el paso de las movilidades, que dejan una estela de polvo a los marchistas sentados o parados al lado del camino, donde sea que hubiere una mancha de sombra. “Aquí estamos totalmente incómodos, directamente al calor del sol. Desde que partió la marcha (de la ciudad de Trinidad el 15 de agosto pasado) siempre hemos enviado una comisión de avanzada que buscaba lugares con arboleadas para poder realizar nuestro campamento. Pero aquí estamos detenidos a la fuerza, estamos a la intemperie, porque la Policía está aquí enfrente y no deja avanzar a la marcha. Además, no permiten que pasen vehículos con donaciones para los marchistas. Incluso los bloqueadores retienen a los vehículos que nos traen alimentos, agua y medicamentos. Esto tiene que saberlo el mundo entero: el gobierno nacional está frenando el derecho de reclamar por el cumplimiento de nuestros derechos. Como pueblos indígenas clamamos justicia, porque en nuestro país pareciera que viviéramos en una dictadura”, sostuvo Vargas.
Mientras tanto, el presidente Morales juega al fulbito en New York y participa de reuniones de las Naciones Unidas. “El pueblo está cansado de esta injusticia, el pueblo se ha cansado de que el gobierno nos siga atropellando. El presidente dijo en Estados Unidos que en Bolivia los pueblos indígenas quieren enfrentar a este gobierno, que queremos que este gobierno sea destruido, que estamos impulsados por la derecha, por las ONG y que estamos cometiendo el delito de conspiración –dijo Vargas-. Creemos que el Presidente debería hacer al revés, más bien debería decir que el gobierno nacional está en una franca conspiración para deshacer a los pueblos indígenas de la Amazonía, que conspira para deshacer a la Madre Tierra, para destruir al medio ambiente. Creemos que ese debería ser su discurso, para dejar de estar mintiendo al mundo entero y al pueblo boliviano”.
(Por Comisión de Comunicación)

21 de septiembre de 2011

La marcha indígena fue frenada por la Policía

-En nombre de la Policía boliviana he venido a hablar con sus dirigentes, por favor ¿Están acá sus dirigentes? Quisiéramos hablar con quien esté a cargo de ustedes.

-Todos somos a cargo.

-Entonces voy a hablar con todos ustedes- dijo el uniformado.

-¡Exactamente! ¡Hable!

-He venido a decirles lo siguiente, queridos amigos, hermanos bolivianos: la Policía boliviana está presente acá para evitar cualquier enfrentamiento entre hermanos bolivianos. Porque acá atrás se encuentran los pobladores de Yucumo…

-¡No son de Yucumo!- informaron las y los marchistas.

-Por favor. El pueblo de Yucumo ha decretado 48 horas de paro cívico y han querido venir marchando al encuentro de ustedes. Pero no se les ha permitido pasar. Lo propio para todos ustedes: la Policía boliviana va a extremar esfuerzos para que no se dé ese encuentro entre ustedes, porque no queremos lamentar consecuencias funestas posteriormente. Les venimos a notificar, en cumplimiento del mandato constitucional dado a la Policía boliviana, que no vamos a permitirles el paso- dijo el coronel Nogales, que se había acercado a los marchistas escoltado por efectivas policiales, portadoras de palitos con trapos blancos atados, símbolo de los grupos que desean parlamentar con grupos enfrentados en tiempos de guerra. Para acentuar esta impresión, a cada instante estallaban dinamitas en la “contramarcha” de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), que estaba 500 metros más adelante, contenida por otro cordón policial más permisivo. Aunque las explosiones eran palmariamente de dinamitazos, los policías dijeron que iban a investigar si eran realmente dinamitazos y, de constatarse esto, si alguna estaba en poder de los interculturales (excolonizadores) bajo el comando de su secretario general, Guzmán Aliaga.

Esta mañana, la Octava Marcha Indígena había dejado la comunidad Limoncito para llegar hasta donde se pudiera llegar en su caminata hacia la ciudad de La Paz. Salió al mediodía, cuando la “contramarcha” de 150 personas, organizada por la CSCIB, entre otros, ya había llegado al bloqueo de la Policía Nacional, cuyos agentes estaban ubicados junto a un puente y un arroyo para evitar el paso de la marcha indígena, que estaba por venir.



“Desde Limoncito”



“Que le vaya bien”, se despedía la señora en cuya casa de Limoncito se había detenido la marcha. Saludaba desde su puerta a cada machista que agradecía la hospitalidad y pasaba a alinearse en la carretera Trinidad-La Paz, para reiniciar el viaje.

“Esta movilización se ha generado porque hay derechos que han sido vulnerados. Si no hubiera habido vulneración de derechos, seguramente no hubiera habido movilización. Entre los principales derechos vulnerados están el derecho a la consulta, el derecho al territorio, el derecho a la libre determinación de los pueblos. En nuestro país se están violentando estos derechos y por eso están movilizados los pueblos indígenas. Hay instancias a las cuales acudir para plantear la reivindicación de esos derechos conculcados, y ustedes están haciendo lo correcto. Solo que la lucha ahora se torna difícil, porque sus aliados de ayer parece ser que se han convertido en sus duros verdugos de hoy. Por eso la lucha de ustedes se hace más difícil, pero estamos nosotros como Defensoría del Pueblo, están otros organismos nacionales e internacionales que velan para que los derechos sean restituidos. No puede ser que la simple y mera visión mercantil, progresista o desarrollista se esté imponiendo en una sociedad que se creía plurinacional. Por eso, nosotros vamos a continuar acompañando y vigilando todo el proceso de la marcha. Vamos a continuar con otras acciones que hemos venido desarrollando, porque no solo acompañamos a la marcha, sino que paralelamente realizamos una serie de acciones ante autoridades competentes, ante organismos como los que están presentes aquí a kilómetro y medio (la Policía Nacional) y también con quienes han bloqueado durante ya 25 días esta carretera (la CSCIB) y han privado al resto del país de un derecho fundamental, que es el derecho al libre tránsito por todo el territorio nacional. Estamos convencidos de que esta movilización que ustedes han organizado y desarrollado tiene como punto fundamental la reivindicación de los derechos”, dijo Luis Revollo Hurtado, de la Defensoría del Pueblo de Beni.

“Por eso vamos a acompañarles hasta que se encuentre la solución y la solución puede que no se vea en la carretera, puede que no sea en La Paz, puede que esta sea una etapa de la dura lucha que vienen desarrollando desde antes de 1990. Porque no se ha consolidado lo que han conseguido en 1990, pese a que hay leyes, pese a que hay una nueva Constitución, es una pena que hasta hoy no puedan consolidarse derechos fundamentales, como el derecho al territorio, el derecho a la consulta previa o el derecho a la libre determinación”, dijo Revollo.

A la marcha también se han sumado Miguel Palacín Quispe, presidente de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), y Edwin Vásquez, coordinador general de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

“Como CAOI, que agrupa a hermanos de organizaciones andinas de seis países, estamos aquí para solidarizarnos con nuestros hermanos de la marcha. Creemos que la marcha es justa, el reclamo es legítimo, por el cumplimiento de la ley y los tratados internacionales. Estamos acá para acercar a las partes, que puedan dialogarse y resolver el problema, no el conflicto, porque aquí hay un problema: los pueblos indígenas no han sido previamente consultados (para la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, por ejemplo) y eso está en los tratados internacionales, está en la jurisprudencia de la Corte Interamericana (de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos), está en la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, que es ley en Bolivia. Por eso estamos acá”, dijo el peruano Palacín.

“En la COICA representamos a nueve organizaciones de nueve países de la cuenca amazónica, una de ellas es de aquí, la CIDOB (Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia). Como organismo de las organizaciones a nivel internacional tenemos estatus consultivo en las Naciones Unidas. Estamos aquí justamente para velar y defender y proteger nuestros derechos fundamentales. El Convenio 169 de la OIT hoy es violentado y vulnerado por este gobierno de nuestro hermano indígena presidente de Bolivia, también por todos los presidentes de los nueves países donde estamos. Creemos que el mejor instrumento para solucionar este conflicto es mediante el diálogo. No somos el problema los pueblos indígenas. Somos parte de la solución, porque nosotros tenemos capacidad de dar soluciones”, dijo Vásquez, quien pertenece al pueblo Huitoto, en la frontera entre Perú y Colombia.

“Hemos tenido contacto con el ministro de la Presidencia (Carlos Romero), quien nos ha dicho que en todo momento el gobierno ha buscado el diálogo. Pero el diálogo no es solamente con el Ministro de la Presidencia, sino también con el Presidente del Estado, para que el diálogo sea transparente. No es posible que ahora se hable de consulta (en el caso de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos) cuando el problema se está agudizando. La consulta debe hacerse antes y no después”, dijo Vásquez.

Antes de que la marcha saliera hacia Yucumo, varios líderes indígenas hablaron a sus hermanas y hermanos.

“¿Cuándo va a empezar a aplicarse la Constitución Política del Estado para los pueblos indígenas y la sociedad? Hasta hoy el gobierno nacional ha aplicado la Constitución solamente en su propio beneficio. Por eso no nos vamos a cansar de recalcar que para los pueblos originarios e indígenas de tierras bajas y de tierras altas la lucha es única. Es por el respeto a nuestros derechos, que no son regalo de nadie, no son regalo de este gobierno, no son regalo de un partido político, es una conquista de cada uno de nosotros, de cada uno de los pueblos. Por eso, después de 20 años, nuevamente reactivamos la marcha pacífica. El CONAMAQ (Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu) está junto a esta lucha. El CONAMAQ no está apoyando, porque la lucha de las tierras bajas es también la lucha de las tierras altas, es la lucha de todos nosotros por defender la tierra, el territorio, la libre determinación y la consulta”, dijo Rafael Quispe Flores, mallku de Industrias Extractivas del CONAMAQ.

“Estamos de pie no solamente reivindicando nuestros derechos, sino haciéndolos respetar. Estamos los 36 pueblos indígenas unidos en esta marcha por la defensa de la Madre Tierra, por la defensa de la Pachamama, para que nuestros hijos, nuestros nietos, nuestras próximas generaciones continúen viviendo con nuestras propias cosmovisiones, nuestro propio desarrollo como pueblos indígenas. Queremos pedir a los pueblos del mundo, especialmente a nuestros hermanos de América latina, a los países hermanos, que aquí en Bolivia, desde Limoncito, vamos a seguir hasta las últimas consecuencias, para hacer respetar a nuestra Madre Tierra, porque por ella vivimos y por ella vamos a morir, porque consideramos que es justa y legítima nuestra defensa de lo que hemos decidido todos los que estamos marchando”, dijo el diputado nacional Pedro Nuni, del pueblo mojeño.

“Agradecemos las muestras de solidaridad que nos han dado hasta el momento y nos van a seguir dando –continuó Nuni-. Hacemos un llamado a mi país, a nuestras hermanas y hermanos del Estado Plurinacional, a seguir de cerca esta marcha, a seguir apoyando, a seguir luchando, a seguir haciendo eco de nuestras voces para que se escuche en todo el mundo que los pueblos indígenas de Bolivia estamos de pie y vamos a defender nuestro territorio y vamos a hacerlo respetar para que sigamos viviendo y desarrollándonos ¿Es así hermanos, o no?”

-¡Así es!

-¡Que viva la marcha indígena!

Entonces, las y los mil marchistas salieron con las pancartas de sus pueblos y organizaciones, sus banderas, al calor de 35 grados en la hora sin sombra. La caminata prometía ser corta, porque ya se sabía cómo iba a actuar la Policía Nacional.



Algo verde en el camino



“La Policía debe hacer cumplir la Constitución, pero vemos que no está sucediendo eso, porque allá (donde los bloqueadores de Yucumo) están con dinamita, nosotros no tenemos nada. Quisiéramos que la Policía boliviana fuera para todos los bolivianos, no solamente para unos sí y para otros no. Solamente le pedimos respeto a la Constitución, que ustedes den seguridad a todos los bolivianos y se encarguen de velar por la transitabilidad de la vía pública. Y eso no se está haciendo. Nosotros no estamos bloqueando nadie, los vehículos pasan, vienen y nosotros seguimos caminando. En ese entendido, nosotros nos vamos a quedar acá, vamos a armar nuestros camping hasta que ustedes, como Policía boliviana, que son nuestra Policía, hagan cumplir la Constitución, porque no se está cumpliendo la Constitución en esta parte del país. Solamente eso, coronel Nogales, para que usted sepa: venimos en paz, marchando para pedir respeto a nuestros derechos, respeto a la vida, respeto a la Constitución. Respeto a los territorios, respeto a la naturaleza, al medio ambiente, del que es parte también usted, y respeto a ser parte de este Estado Plurinacional”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), de un millón de hectáreas, por donde el gobierno de Evo Morales pretende hacer pasar una carretera sin haber consultado a los pueblos Chimán, Yuracaré y Mojeño, propietarios de esas tierras.

Las y los marchistas habían quedado trancados por un par de caballetes viejos y medio tambaleantes, astutamente colocados por la Policía. A unos treinta metros estaban parados unos cien uniformados, con escudos, cascos, gases y todo lo indispensable para reprimir una protesta pacífica. Mientras, seguían sonando los dinamitazos del lado de los bloqueadores y los policías se hacían los sordos.

-¿Usted sabe que quien organizó ese bloqueo fue el mismo gobierno y que ustedes están aquí por orden y mandato del Ministro de Gobierno?- dijo Vargas al policía Nogales.

-Cumplimos un mandato constitucional.

- Más allá de la Constitución, porque este gobierno utiliza a la Constitución cuando quiere y cuando no quiere, no- dijo Vargas al coronel.

-No hemos venido a analizar eso- contestó el señor de las botas.

-Usted conoce la carretera que van a hacer ¿no?

-Sí.

-¿Y conoce la Constitución?

-¡Claro!

-Entonces, usted conoce que…

-No hemos venido a analizar eso -cortó el coronel al dirigente mojeño.

Varios marchistas empezaron a hablar a la vez al uniformado Nogales, quien contestó a todos a la vez: “Ustedes de aquí no van a pasar”.

-No hablamos más coronel. No queremos escuchar más una dinamita.

-Ahora voy a hablar con ellos.

Con el calor y la quietud, los cuerpos empezaron a deshidratarse. Pero la Policía no permitía llegar al arroyo cercano para refrescarse.

-¡Agua, queremos agua!- gritaban pacíficamente a los policías, que se pasaban una botella con ese líquido y bebían.

-Ellos tienen agua ¡Todavía se hacen la burla!- se quejó una señora.

Como la Policía no cumplía con su supuesta misión de precautelar la vida de la gente en la marcha, levantaron los caballetes articulados y avanzaron algunos metros. Entonces se acercaron los uniformados para escuchar con bastante desagrado. Y prometieron que les darían agua, aunque en lo inmediato no habían cumplido.

Un periodista paceño volvió espantado del bloqueo policial que está frente a la marcha: “¿Has escuchado lo que dijo ese policía cabrón al otro? Dijo ‘no le vamos a dar nada a estos cojudos’”.

(Por Comisión de Comunicación)

19 de septiembre de 2011

Presentación: Libro, La indigencia del pensamiento de Linera y el Posmodernismo


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La indigencia del pensamiento de Linera y el Posmodernismo

Miércoles 21 de Septiembre
Hrs: 19:00
Paraninfo Universitario (UMSA, Av. VILLAZON)

Estado de emergencia en la marcha por el TIPNIS, asamblea definirá acciones

Guaranís bloquean carretera internacional
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Estado de emergencia en la marcha por el TIPNIS, asamblea definirá acciones

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ERBOL : 08:21

Los marchistas en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) se declararon en estado de emergencia tras el secuestro de un vehículo de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), el domingo pasado, por los colonizadores aliados del gobierno de Evo Morales que efectúan el bloqueo en Yucumo.

Los policías también detuvieron a Magaly Barba Montero y Pablo Ibáñez Melgar, ambos técnicos de APG que iban en el vehículo, con el argumento de que la camioneta Mitsubishi Tritón blanca era robada y que le pertenece al Ministerio de Trabajo, reportó El Deber.

Por tanto, durante la mañana de este lunes se efectuará una asamblea general de los marchistas por el TIPNIS donde se definirán futuras acciones ante el secuestro del motorizado que transportaba alimentos, el cierre de paso de los policías y el bloqueo de los colonizadores aliados del partido gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS).

Los guaranís inician bloqueo

El presidente del Consejo de Capitanes de Guaraní, Ernesto García, anunció este lunes que el bloqueo se realizará de forma indefinida en la carretera que un Santa Cruz y Yacuiba hasta que el gobierno de Evo Morales libere a los dos técnicos del pueblo indígena y los colonizadores desbloqueen en Yucumo.

“Efectivamente se ha tomado la carretera Santa Cruz y Yacuiba y, la vía internacional (que conecta con el país vecino de Argentina). El pueblo guaraní está tomando el camino de forma radical. Queremos la libertad inmediata de nuestro hermano Pablo Ibáñez y Magaly Barba, se desbloquee de forma inmediata en Yucumo y luego el diálogo”, afirmó a radio Parapetí de Erbol.

Sin embargo, no descartó que puedan ser intervenidos con las fuerzas del orden estatal como los efectivos de la policía o las Fuerzas Armadas, “como ya es conocido que siempre está encima de nosotros pero no tenemos ningún miedo”, sostuvo el dirigente.

La Embocada, 19 septiembre 2011 - J.C.

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